Afortunados celebran que les ha tocado el sorteo de la lotería de Navidad con cava

Locura con el Euromillones: cae un premio de 128 millones y hay un pellizco en España

Un premio de segunda categoría del Euromillones ha caído en Galicia

Decir Euromillones es decir alegría. Pues un acertante de primera categoría del sorteo de Euromillones se ha llevado —¡atención!— un premio de 128.491.607,00 euros. No, no vuelvan atrás: una sola persona se ha llevado casi 130 millones de euros gracias al Euromillones. 

El boleto (5+2) , con código GQQ82770, ha sido validado en el Reino Unido y se desconoce al ganador por el momento. Por lo que hace a la segunda categoría del mismo premio, en España hay un ganador. Este validó su boleto en Santa Uxía de Ribeira, en A Coruña (5 +1) y se llevará un premio de 193.666,81 euros.

Finalmente, cabe destacar que también existen un total de 17 acertantes de tercera categoría (5+0), que han ganado 13.312,68 euros. También hay 40 ganadores de cuarta categoría y (4+2) se llevan 1.762,29. 

Todas las categorías restantes con premio se llevan una cifra inferior a los 150 euros. 

El pasado mes de junio, el Euromillones cayó en Madrid

Y un único acertante se llevó algo más de un millón de euros. En este caso fue un único acertante de único acertante de Segunda Categoría en el sorteo celebrado este viernes, según ha informado Loterías y Apuestas del Estado.

El boleto ganador se validó en la Administración de Loterías número 348 de Madrid, situada en Goya, 68. El propietario se llevó un premio de 1.165.998,08 euros.

De mendiga a millonaria

Ocurrió a principios del pasado mes de agosto en Alicante. Una mujer que mendigaba en el barrio de La Florida de Alicante fue la ganadora del primer premio de la Bonoloto. La señora, muy conocida en la ciudad, ganó un premio de 1.271.491 euros. 

▶️ VÍDEO: Otras noticias de Actualidad

La ganadora, de etnia gitana, aseguran que era una mujer muy conocida por todos en el barrio y que tenía problemas económicos. Su jornada diaria se basaba en estar 14 horas pidiendo a las puertas de un supermercado y también de un banco. 

Justo después de ganar el premio, la mujer tomó la sorprendente decisión de seguir pidiendo en la calle. Pues no se fiaba de que el premio le hubiese tocado.