Un traficante de armas apunta a un reportero de ‘El programa de Ana Rosa’ con un revólver

Tras cargar el arma, no dudaba en apuntar hacia el pecho del periodista
El vendedor ofrecía un revólver y una caja con 50 balas por 1,100 euros
El vendedor ofrecía un revólver y una caja con 50 balas por 1,100 euros | Cedida

 

La última emisión de ‘El Programa de Ana Rosa’ dejó a los espectadores con los pelos de punta; en el programa se trataba un tema muy desconocido y que cualquiera diría que impensable en nuestro país: el tráfico de armas. Un equipo de investigación quería comprobar si realmente se podían conseguir y si era tan fácil como algunos rumores planteaban.

 

Por si fuera poco, la investigación no solo concluyó que se podía adquirir un arma fiable y perfectamente funcional por un precio ridículo, sino que se podía conseguir carga y podía adquirirla cualquiera. El reportaje ilustraba como tras contactar con el vendedor, el reportero se subía a su vehículo y juntos iban a una vivienda que el periodista no sabría identificar.

 


Una vez allí, el vendedor no duda en mostrarle el género y destapa una caja con munición y un revólver 38. Especial. El traficante le explica con gran calma al reportero que el arma es muy fácil de usar y, tras ello, procede a ilustrarlo cargándola. Sin demasiado esfuerzo coloca bala tras bala dentro del tambor del revólver, cierra el mecanismo e informa de que el arma ya está lista para utilizarse.

 

Mientras muestra cómo hacerlo, el vendedor comenta que vende cada bala a 3 euros, dejando en 150 euros el precio de una caja entera con 50 balas de munición. Sin inmutarse siquiera, el traficante demuestra que controla la situación y se dispone a hacerle una demostración, aunque en ese momento la cosa se complica y el reportero llega a sentirse en peligro de muerte.

 

Una experiencia terrorífica 

«Si quieres te hago una demostración aquí ahora mismo. Aquí ahora mismo, sin peligro ninguno», dice un segundo antes de que el reportero le suelte: «pero apunta hacia abajo, eh», momento en que el traficante levanta el arma y le apunta en el pecho sin siquiera vacilar. «No pasa nada», llega a repetir dos veces, mientras el reportero, totalmente intimidado, pide que por favor deje de apuntarle.

 

Acto seguido, el traficante se dirige a la venta y descarga dos balas que despiertan a los perros del vecino. Tras esta traumática experiencia, el periodista conviene que ya es momento de tratar de irse y se propone formularle un par de preguntas más para cerrar el reportaje e ingeniárselas para salir de ahí. «¿Por cuánto, entonces?» pregunta él, antes de que el vendedor le ponga precio al lote de armas y munición: 1.100 euros por un revólver y 50 balas.

 

El traficante un segundo antes de apuntar al reportero en el pecho
El traficante un segundo antes de apuntar al reportero en el pecho | Cedida

 


Además, con el conocimiento de un verdadero sicario el traficante comparte las siguientes explicaciones: «¿A que no ha soltado ningún casquillo? No, los casquillos los tengo yo. Entonces la policía cuando viene: ‘han disparado, tal y cual’. La científica viene buscando los casquillos, pero los casquillos los tienes tu».

 

Acto seguido le tiende el arma y le ofrece dispararla aunque el reportero se reconoce al límite y considera que es suficiente. Finalmente, para tener una excusa con la que poder marcharse de ahí, pregunta si podría conseguirle un arma más pequeña. El traficante no duda en decir que sí y promete conseguírsela para el día siguiente.

 

Al acabar, acuerdan que él le llamará cuando consiga la mercancía y aunque el vendedor llama al día siguiente el programa se niega a descolgar el teléfono. Así acaba la tensa peripecia del reportero de ‘El Programa de Ana Rosa’, en un especial de investigación que no deja indiferente a nadie. El vídeo del momento se puede ver en la página web de Telecinco.