Mila Ximénez rompe a llorar al recordar los mejores y peores momentos de su vida

Los ha evocado en la 'curva de la vida'

Mila Ximénez emocionada
Mila Ximénez se emocionó al realizar la curva de su vida | Telecinco

Si hace una semana era Antonio David Flores el que se enfrentaba en 'GH VIP 7' a la curva de su vida, en la gala de anoche fue Mila Ximénez la que tuvo que llevarla a cabo. Y lo hizo dejando claro desde un principio que su vida «la han marcado tres o cuatro situaciones, momentos muy altos o muy bajos, momentos intermedios he tenido pocos».

Y es que la propia colaboradora ha asegurado en diversas ocasiones que «era incapaz de recordar ciertas cosas de su paso» porque «su cerebro quiere protegerle, porque vivió años muy duros». «Para ser feliz tienes que tener a tu lado un amor agradable y que ella ha estado con canallas que no le han aportado nada», aseguraba en relación a su vida amorosa, un tema que la ha marcado mucho a lo largo de su vida.

Ese repaso por sus días hasta este momento ha llevado a que la colaboradora de 'Sálvame' no haya podido evitar las lágrimas, dejando patente que, bajo esa fachada de fuerte carácter, se encuentra una mujer muy sensible y que ha sufrido mucho.

Sus primeros momentos

Como no podía ser de otra manera, Mila ha comenzado su curva haciendo referencia a su infancia, a la que calificó como «bonita», siendo la pequeña de cuatro hermanos, gracias a «una madre dedicada a nosotros y a un padre que trabajó mucho para que tuviéramos de todo».

En sus inicios profesionales estuvo trabajando como auxiliar de enfermería, auqnue finalmente decidía comenzar a estudiar periodismo, carrera que no acabó, pero que le sirvió para trabajar en medios de comunicación como el 'ABC' o 'La Revista'.

El siguiente momento clave de su vida se produjo cuando ella tenía dieciocho años y conoció a su primer amor, Roberto, un médico con el que estuvo diez años de su vida. Así, comenzó una relación complicada, porque él no era libre, «pero seguimos adelante porque estábamos enamorados y nos queríamos». Con esa pareja se marchó a vivir a Madrid y allí sería cuando descubriría que estaba viviendo una verdadera tortura.

En ese punto Ximénez ha recordado que «algo pasó una noche que hizo que mi mundo se viniera hasta aquí, hasta el infierno...Todo lo que había soñado y vivido fue una pérdida de tiempo», aseguraba Mila dejando caer que había sufrido maltrato psicológico a lo largo de toda la relación.

Mila Ximénez haciendo la curva de su vida
Recordó los momentos más duros de su pasado | Telecinco

 

Momento clave en su vida

Tras esa primera relación tortuosa, apareció el que sería padre de su hija, Alba, y su único marido, el tenista Manolo Santana. Las cosas no acabaron bien entre ellos, pero ha reflexionado mucho sobre qué sucedió: «Él venía de una relación rota que no superó, yo venía de una que fue un infierno y nos juntamos dos personas que queríamos convivir, pero creo que ninguno de los dos estábamos preparados».

Asimismo, ha añadido que «yo no había vivido nada y cometí el error de querer vivirlo todo con él...Me sentí libre como un pájaro, él me daba libertad, pero utilicé esa libertad mal gestionada».

Durante su matrimonio ha recordado su momento más álgido y uno de los más felices que ha experimentado: el nacimiento de su hija. Así, ha expuesto que, en 1984, «con el nacimiento de Alba me subí al cielo más infinito. Pensé que había acertado y me dediqué en cuerpo y alma a ella y a su padre».

Nueva caída

Mila Ximénez llorando
Mila Ximénez no pudo evitar las lágrimas | Telecinco

 

A pesar de haber formado una familia, Mila y Manolo se separaron y de ese instante ha manifestado que «perdí el timón de mi vida, tuve que renunciar a la persona que más quería en mi vida y pensé 'me he vuelto a equivocar'». Mila, prácticamente, se había visto obligada a ceder la custodia de Alba por falta de medios económicos y «porque quería alejarla de todo aquello que pudiese hacerle daño».

Las lágrimas y la emoción estaban ya embargando a Ximénez que relató los diez años tan duros y complicados que pasó, alejada de su hija. Años esos en los que ha reconocido que nunca fue feliz y en los que tuvo un único objetivo: «tenía que demostrarle a la persona que más quería en el mundo que yo era capaz porque no se lo había demostrado hasta entonces».

Es más, la colaboradora ha dejado patente que tiene claro que si no hubiera sido por Alba «yo no estaría aquí, no porque me hubiera autolesionado sino porque la vida no me habría dejado llegar hasta aquí».

A pesar de la dureza de esos años, ha reconocido que lo que hace feliz recordar de ese momento es que «salvé la niñez de mi hija que ella lo recuerda con mucha felicidad, con mucha paz. Y eso me compensa».

Alba le devolvió la vida, tal y como aseguró la colaboradora. Sin embargo, muchos otros intentaron llevarla a los infiernos. Mila, ha tenido una vida marcada por el sufrimiento, el drama y los fracasos amorosos que a poco más le cuestan su trabajo en televisión. En diversas ocasiones, la periodista reconocñia haber tenido un affair con Encarna Sánchez y que incluso había adquirido una propiedad en La Moraleja ante la insistencia de esta. Finalmente, la radiofónica la despedía dejándola endeudada durante años, algo que le provocó «la absoluta ruina».

Mila Ximénez intentó suicidarse

La periodista volvió a intentar probar suerte en el amor con José Sacristán, o Pepe Sancho, del que siempre a dicho que es «una de esas partes negras de mi vida que no quiero recordar». Del que, también, no guarda un buen recuerdo es de Julián Lago.

«Pensé muchas veces en suicidarme. De hecho, mi hermano vino una vez a Marbella a recogerme, porque yo le dije que no quería vivir. Llegó a las 3 de la mañana a mi casa y yo ya estaba inconsciente», aseguraba la periodista al recordar todas estas situaciones.

Su salida de los 'infiernos' gracias a su trabajo en 'Aquí hay tomate' o 'Crónicas marcianas' y la muerte de sus padres han sido otros de los aspectos que ha tratado Mila en su curva de la vida para llegar al momento del nacimiento de sus nietos, Alexander y Victoria.

En ese punto ha reconocido que «el pico más alto de mi vida es cuando nacen Alexander y Victoria. Nunca pensé que podía ser tan feliz y tener a tanta gente que me quisieran y me llamaron abuela».

Ahí ha sido cuando no ha dudado en hacer una reflexión dirigiéndose al presentador, a Jorge Javier Vázquez: «La felicidad era completa y te vas a enfadar conmigo porque me pregunto si era tan feliz, ¿por qué me estoy ahogando como lo estoy haciendo? (…) Si todo estaba bien, tenía trabajo, tenía mis cosas...¿Por qué estoy aquí?».

Unas palabras ante las que Vázquez no ha podido evitar contestar: «Me gustaría que cuando salieras de aquí, pienses que mereció la pena».


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