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Nuevas incógnitas sobre el caso Alcàsser después del estreno del documental de Netflix

Una serie de cinco capítulos que trata el crimen más mediático de la historia de España
Netflix ha estrenado el documental 'El caso Alcàsser' | Netflix

 

La desaparición de tres jóvenes en Alcàsser en el año 1992 conmocionó a todo el país. Las grandes televisiones nacionales cubrieron el caso, así como el mediático y controvertido juicio y la lucha de los padres para encontrar a Toñi, Miriam y Desirée tras 75 días estando desaparecidas. Estos son algunos de los puntos más importantes que Netflix ha destacado en su nueva serie documental ‘El caso Alcàsser’, estrenada el pasado 14 de junio.

La pequeña serie consta de cinco capítulos y ha sido producida por ‘Bambú’. El documental muestra los puntos claves del asesinato de las jóvenes, su busca, el tratamiento que hicieron los medios de comunicación sobre el caso y las dudas sobre Antonio Anglés y Miguel Ricart, únicos acusados del crimen. Ellos son el punto en el que la serie pone más énfasis, mostrando las incógnitas más importantes de la investigación y creando nuevas preguntas, fruto de los testigos.

 

Número de implicados en el crimen Alcàsser

Tras la visualización del documental pueden tenerse aún más dudas, por lo que ‘El confidencial’ ha seleccionado alguna de las preguntas más frecuentes y una de ellas, la más importante, es si existe una tercera persona implicada en el crimen o incluso más. Hasta ahora, los únicos acusados del secuestro, asesinato y violación de las tres jóvenes de Alcàsser son Antonio Anglés y Miguel Ricart. 

Sin embargo, el único acusado es Ricart, con 170 años de prisión, pues Anglés se fugó y desde entonces está en paradero desconocido a pesar de que su nombre aparece en la lista de la Interpol como uno de los delincuentes más buscados.

En el documental, Fernando García, padre de Miriam, plantea la cuestión de si los dos acusados pudieron realmente cometer el crimen ellos solos. Esta duda nace del hecho que en la alfombra que envolvía los cadáveres de las tres jóvenes de Alcàsser se encontraron siete pelos de personas diferentes. Además, García también hace mención de los tres bocadillos que los secuestradores compraron después de violar a las víctimas y antes de deshacerse de los cadáveres.

 

En el documental, Fernando García se cuestiona si los dos acusados pudieron cometer el crimen ellos solos | Cedida

 

La organización detrás del crimen Alcàsser

En relación con la anterior cuestión, destaca la teoría sobre la relación de los condenados por los asesinatos y una organización de poderosos políticos y empresarios que utilizaban delincuentes como cabezas de turco.

Juan Ignacio blanco, periodista experto en crónica negra, concluye que «hay una red de personas que se reúne para realizar orgías sádicas donde se realizan auténticas aberraciones, detrás de ellas hay una persona que paga entre 15 y 20 millones de pesetas para matar a la víctima, y otras incluso llegan a pagar más para quedarse alguna parte de su cuerpo como trofeo, generalmente las manos». Este detalle se menciona pues una de las víctimas apareció con una mano amputada.

 

Destrucción y falsificación de las pruebas

La falta de pruebas contundentes que relacionaran los acusados con el crimen fue uno de los aspectos más destacados durante el mediático juicio. Tan solo se contaba con la confesión de Miguel Ricart, quien realizó un relato que finalmente anuló, afirmando que la confesión se había producido bajo torturas.

Ricart no fue el único que sembró dudas sobre lo que había ocurrido en el crimen de Alcàsser. Por su parte, el, encargado de realizar una segunda autopsia a los tres cadáveres, el doctor Luis Frontela, cuestionó el procedimiento seguido por los forenses valencianos: «Todas las lesiones y datos de interés las sacaron del medio. Lavaron los cuerpos antes de dármelos e hicieron desaparecer las muestras que habían extraído en la primera autopsia porque el segundo perito no las pudiera ver».

Incluso, ante estos hechos, el periodista Juan Ignacio Blanco afirmó en Telecinco que el ministro de Interior de la época, José Luis Corcuera, «hizo autopsias acordadas o bien manipuladas». Durante el documental, además, Blanco llega a asegurar que «todo ha sido un montaje, que la Guardia Civil ha falseado pruebas».

 

Juan Ignacio Blanco y Fernando García, durante 'El caso Alcàsser' | Netflix

 

Supuestamente existe una cinta incriminatoria

En el tramo final del documental, Blanco, investigador de la mayoría de las teorías alternativas del caso, revela la existencia de una supuesta cinta de vídeo en la que aparecen hombres de poder haciendo cortes, una y otra vez, a las tres jóvenes de Alcàsser mientras estas permanecen atadas.

Además, Blanco explica que recibió «una llamada a las cuatro de la madrugada». «Era el cura de Alcàsser. Me llamó para decirme que, bajo secreto de confesión, le habían hecho llegar una cinta de vídeo que teníamos que ver. Fui a recogerla y la visionamos en casa de un hermano de Fernando García. Los tres vimos a varios hombres muy conocidos realizando cortes a las tres jóvenes».

Sin embargo, Blanco no ha querido mostrar las imágenes en el documental, pues asegura que las reserva como prueba de que todas sus teorías eran ciertas. A pesar de estas declaraciones, tanto Fernando García como el cura mencionado desmienten el relato del periodista.

Antonio Anglés, desaparecido durante 26 años

Otra gran incógnita es el paradero de Antonio Anglés o la duda de si todavía sigue con vida después de que hayan pasado 26 años desde los asesinatos de las jóvenes de Alcàsser. Cuando aparecieron los cuerpos sin vida de las tres chicas, la policía inmediatamente señaló  como principales sospechosos a Miguel Ricart y Antonio Anglés. Mientras que el primero fue detenido, el segundo presuntamente escapó por los tejados de las casas contiguas a su domicilio antes de que llegaran los agentes de policía.

La última noticia que se tiene es que el hombre llegó a la estación de Valencia y viajó hasta Portugal, donde la policía a punto estuvo de atraparlo, pero logró subir como polizón a un barco con destino a Irlanda. Llegó a ser retenido brevemente en el barco, sin embargo, escapó lanzándose por la borda. Actualmente se desconoce si está vivo o muerto, o si sigue en el país o no.

De esta forma el documental ‘El caso Alcàsser’ arroja luz sobre lo sucedido la trágica noche del 13 de noviembre de 1992, a la vez que crea nuevas incógnitas y resalta antiguas teorías que en un principio se daban por falsas.

Antonio Anglés y Miguel Ricart son los acusados el crimen Alcàssar | La Sexta