La víctima de la ‘manada de Corea’ tras la agresión: «Me han intentado prostituir. Ayúdame»

Una amiga la coaccionó para mantener relaciones sexuales con los acusados

«Me han intentado prostituir. Ayúdame». Con este mensaje, la menor de 13 años que fue agredida sexualmente durante la pasada Nochebuena en Palma de Mallorca avisó a la psicóloga del centro de acogida donde residía. Tras el aviso desesperado de la joven, los responsables del centro acudieron hasta ella y la convencieron para que denunciara los hechos.

Aquella noche, se había escapado para acudir a un edificio del distrito de Son Gotleu, donde dormía cuando se escapaba del centro. Según relata el escrito policial al que ha tenido acceso ‘Última Hora’, la menor estuvo acompañada por una amiga y consumió sustancias estupefacientes. Horas más tarde, cuando se encontraba en una calle del citado barrio, dos hombres intentaron agredirlas sexualmente.

Según la víctima, la dueña de un bar logró evitar la agresión y una vez dentro del local siguieron consumiendo bebidas alcohólicas y drogas. En ese momento apareció una de sus mejores amigas en un coche, acompañada de varios jóvenes. Se introdujo en el maletero del vehículo para ir a una casa del barrio de Corea donde, según los ocupantes del coche, se iba a celebrar una fiesta.

Su amiga la coaccionó para mantener relaciones

No obstante, cuando llegaron al lugar de destino, se percató de que querían abusar sexualmente de ella. En el escrito, la víctima señala que su amiga la llevó a una habitación y los jóvenes la violaron y humillaron. Acto seguido, uno de los agresores se la llevó a un descampado donde volvió a abusar de ella.

Durante la mañana del 25 de diciembre, la víctima logró escapar y llegar al edificio de Son Gotleu, donde envió el mensaje a la psicóloga del centro de acogida.

Por el momento han detenido a siete jóvenes, seis de ellos menores de edad. La amiga de la víctima ha sido acusada de un delito de coacción. Al parecer, uno de los agresores habría grabado lo sucedido con su teléfono móvil, en un intento de demostrar que las relaciones fueron consentidas. Aunque el joven intentó deshacerse del teléfono cuando fue detenido, la policía pudo recuperarlo e investiga las imágenes.