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Una víctima confirma que un estafador exigía sexo a cambio de un trabajo

Explica como le hizo la entrevista en un spa nudista y como, pese a decir reiteradamente que no, la penetró
La víctima ha explicado que no supo como escapar de la situación | Telecinco

 

Una mujer ha explicado el calvario que vivió cuando acudió a lo que en teoría era una entrevista de trabajo para un puesto de recepcionista. No solo fue estafada y la oferta era falsa, sino que la persona que teóricamente la tenía que entrevistar acabó agrediéndola sexualmente.  

La víctima acudió a la cita necesitada de un trabajo «de lo que sea», pero convencida que tenia experiencia para el puesto por el contacto. Cuando llegó al lugar, pero, se puso nerviosa al ver que donde la realizaría sería un spa. Nada más entrar, la situación ya se puso violenta: «Me dijo que era un spa nudista y que nos teníamos que quitar la ropa». La excusa para ello es que necesitaba comprobar «que no tiene vergüenza, que soy fluida», según explicaba en 'El programa de AR'.  

Una vez dentro de una piscina le dio las primeras caricias y la agarró. Pese a que ella intentó resistirse, el estafador acabó consumando la violación: «Le dije que no y hubo penetración».  

Continuo la agresión sexual en una habitación 

A continuación, los dos salieron del agua y el la condujo a una habitación donde continuo la relación sexual. Ella lamenta no haber reaccionado de otra manera para poder «conseguido salir de ahí». 

Las negativas de la víctima no hicieron que el agresor sexual parará | cedida

 

Siguió diciendo que no y que no pero esto no detuvo al agresor. Confiesa que hubo un momento donde cree que se dio por vencida: «Para que seguir diciendo no si iba a seguir, no había nadie».  

El miedo hizo que la víctima no denunciara 

Pese al shock de la agresión vivida, en los días siguientes intentó ponerse en contacto con el agresor. El problema es que le fue imposible: «Me bloqueaba las llamadas, bloqueó el teléfono». 

Posiblemente intentaba buscar una explicación que consolará la impotencia y rabia que sentía ante una situación totalmente inesperada. No podía pensar que «hombre bien arreglado que va a una entrevista de trabajo» fuera capaz de cometer tal acto. Aun así, debido al miedo y sin saber cuantas más mujeres pueden haber vivido lo mismo no se atrevió a denunciarlo.