Testimonio de un pederasta: «Sabía que estaba haciendo algo mal»

El joven empezó a contactar con menores tras una ruptura sentimental
Un pederasta ha confesado que sabía que estaba haciendo algo mal, pero no podía solucionar el problema | Cedida

 

Un tema que preocupa mucho en la sociedad es la pedofilia y la pederastia. Normalmente es muy difícil detectar a un pedófilo o a un pederasta en nuestro entorno. Sin embargo, Antonio Andrés Pueyo, catedrático en Psicología de la Universidad de Barcelona y Supervisor del Instituto de Psicología Forense, ha explicado a Telecinco que no es imposible. Su equipo trabaja desde hace veinte años con pedófilos y realiza programas de concienciación y reinserción «complejos que se aplican en periodos largos de tiempo».

«Me llegó el caso de un niño de 13 años que acudió a sus padres por miedo a lo que podía llegar a hacer. Es importante que los padres o el entorno busquen ayuda cuando saben que ha pasado algo en el ámbito forense. Tenemos que estar alerta y preocuparnos cuando veamos una obsesión por consumir pornografía infantil o ir insistentemente a lugares donde hay menores», ha explicado Pueyo.

Abuso sexual a menores en la red

Telecinco ha entrevistado a uno de los pacientes de este psicólogo, un joven universitario de 26 años que ha sido condenado a nueve años de cárcel por acosar sexualmente a menores en la red y consumir pornografía infantil. El chico, a quien han llamado Marcos para ocultar su identidad, es un pederasta online que ya ha pasado dos años en la cárcel como media cautelar y actualmente espera cumplir la condena que le han impuesto.

El joven está condenado a 9 años de cárcel por acosar sexualmente a menores y consumir pornografía infantil | Cedida

 

«Aun siendo consciente de que estaba haciendo algo mal, era incapaz de solucionar el problema que tenía», ha confesado el acusado. Con 22 años fue denunciado y encarcelado preventivamente, dos años más tarde su abogado pidió que se le realizara una valoración de riesgo de reincidencia para poder pedir su libertad hasta que saliese el juicio y pudiera continuar con sus estudios.

En ese momento empezó el tratamiento con Pueyo en el Instituto de Psicología Forense y Marcos no puede acercarse a ningún ordenador sin supervisión. Ahora ha querido contar su historia para que otros puedan buscar ayuda antes de cometer algún delito y tener una segunda oportunidad.

Tras una ruptura, empezó a acosar a menores

Según ha relatado, todo empezó tras una ruptura sentimental. En ese punto el joven empezó a «tener dificultades para relacionarse con gente de su edad» y descubrió que «el contacto con menores vía internet le ofrecía esas relaciones que era incapaz de conseguir en carne y hueso». Además, en estos casos era él «quien llevaba el control de la situación».

Sentía que conseguía las relaciones que era incapaz de tener en persona | EspañaDiario

 

Sin embargo, su entorno no se dio cuenta del cambio: «Siempre contactaba con los menores cuando estaba solo en casa o tenía la seguridad de que nadie me molestaría entrando a mi habitación». Marcos en ningún momento sintió que tuviera una doble vida, aunque sabía «prácticamente desde el primer momento» que era algo que debía parar.

Una vez fue descubierto, su familia siempre ha estado a su lado para ofrecerle toda la ayuda posible, a pesar de ser «un golpe muy duro para todos». Por otro lado, parte de sus amistades rompieron completamente con él y, otra parte, «le ofreció todo su apoyo incondicional». Según cuenta Marcos, en ningún momento llegó a plantearse consumar sus deseos.

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