«¿Ha dicho algo antes de morir?» La pregunta del detenido al testigo que halló a Miriam en Meco

Miriam estaba viva cuando el testigo la encontró
Los investigadores tratan de averiguar la identidad del asesino de Miriam | España Diario

Miriam Vallejo, asesinada en enero de 2019 en un descampado de Meco (Madrid) fue apuñalada 90 veces. Todavía no se conoce al autor del crimen que acababa con la vida de Vallejo en el frío páramo en el que se encontraba la joven paseando a su perro y a los de su compañera de piso.

La conversación con el 112 

Ahora, se ha dado a conocer, mediante ‘El Confidencial’, la llamada que hizo el único testigo del suceso al encontrar a Miriam en el suelo:

-O: «112 Castilla-La Mancha».

-T: «Me acabo de topar con una mujer tirada en el suelo. Creo que no está bien. Está herida. Estaba dando una vuelta y me la he encontrado. No la conozco».

-O: «¿Dónde estás? ¿Y me ha dicho que es una mujer?».

-T: «Sí, está tirada en la tierra. Está consciente. Intento hablar con ella pero no responde. Tiene unos 40 años».

-O: «Está herida? ¿Sangra?».

-T: «No lo sé, pero a mí me da que está muy mal».

Según apunta ‘El Confidencial’, se activaron los protocolos sanitarios y jurídicos para este tipo de casos en Castilla-La Mancha, pero después, tras comprobar que se trataba de la Comunidad de Madrid, tuvieron que recular e iniciar todos los trámites desde Alcalá de Henares (Madrid), lo que hizo que tardasen una hora más en llegar las asistencias.

Esto puede suponer graves problemas en el ámbito jurídico a la jueza y otros elementos jurídicos del caso. Una persona perteneciente a los juzgados ha declarado en ‘El Confidencial’ que: «Lo obligatorio para la jueza era presentarse en el lugar de los hechos acompañada de la secretaría judicial y máxime tratándose de un hecho tan grave como es la muerte violenta de una persona. Pero no acudió ninguna ni lo consideraron procedente. ¿La hora? ¿El frío? No sé. En mi opinión, el Consejo General del Poder Judicial debería pedir explicaciones ante una desatención tan grave de sus funciones. Me pregunto qué pensará el CGPJ sobre esta actitud y si es necesario llevar a cabo una inspección en el juzgado para aclarar este punto oscuro».

El testigo en el lugar de los hechos

Mientras esperaba a que llegasen los investigadores, patrullas de policías y agentes iban apareciendo en el descampado señalado por el testigo, donde se hallaba Miriam. «Al llegar me puse a hablar con un hombre. Estaba impasible, de hecho creí que era un agente. Le pregunté y me dijo que no, que era el compañero de piso de la víctima. Me llamó la atención su frialdad. No mostraba emoción alguna. Hablaba con los agentes tranquilo. Luego estuve yo dialogando con él. Era como si hablase con alguien en la cola del supermercado».

Cuando el testigo le dijo a Sergio que había encontrado a Miriam viva, éste le preguntó: «¿Sabes si antes de morir ha dicho algo?». Esta actitud, sospechosa, también casa con la actitud que mostró el presunto asesino de Miriam con su pareja el día del suceso. La novia de Sergio declaró que: «Habitualmente si al terminar en el gimnasio me tomaba algo con los compañeros, Sergio se enfadaba y me lo recriminaba, pero aquel día, curiosamente me dijo: ‘No pasa nada, quédate’. No te preocupes».