Perfecto y Marcelina, los ancianos degollados en Madrid, estaban en habitaciones distintas

La pareja de octogenarios residentes en el distrito de Tetuán fueron hallados sin vida el pasado lunes 16 de diciembre
Perfecto y Marcelina fueron degollados el pasado lunes 16 de diciembre | Cedida

El pasado lunes 16 de diciembre, salió a la luz la muerte de dos ancianos en el distrito madrileño de Tetuán, lo más sorprendente es que Marcelina Martínez, de 80 años, y Perfecto Cuesta, de 79 años, aparecieron degollados en el interior de su vivienda, situada en el número 29 de la calle Luis Portones. Los cadáveres fueron descubiertos alrededor de las 15 de la tarde, cundo una técnico sanitaria de Asispa avisó a una vecina del bloque que la pareja no respondía a su llamada.

Una sobrina de Marcelina y Perfecto se dirigió a la casa para abrir la puerta y allí se encontraron al matrimonio, muerto y con profundas heridas en el cuello. Los cuerpos se hallaban en habitaciones separadas: Perfecto estaba en el salón y Marcelina en el dormitorio, tirada en la cama. La casa estaba llena de sangre y los servicios de emergencias aseguraron que la muerte había sido hacía unas horas.

La hipótesis más probable de la investigación es que se trate de un robo, ya que la casa estaba toda revuelta, todo y que no es la única impostéis que se contempla. Vecinos de la zona han asegurada a ‘El Español’ que se trata de un barrio muy conflictivo y últimamente han aumentado los robos.

Descartan que se trate de violencia de género

La sobrina de la pareja salió gritando «¡Él la ha matado, él la ha matado!». Una hipótesis muy poco probable, ya que Perfecto llevaba tiempo enfermo y tenía dificultades para moverse. Los vecinos del bloque aseguran al medio antes citado que la pareja salía a pasear casi a diario. Él necesitaba la ayuda de una cuidadora y no podía realizar grandes recorridos, ella, iba siempre detrás vigilando que su marido no cayera. Marcelina era una persona con mejor estado de  salud, que gozaba de bastante autonomía para moverse.

La pareja llevaba unos 20 años viviendo en el mismo bloque del barrio de Berrugueta, nunca habían tenido hijos y los vecinos aseguran que no oyeron gritos, solo a las 15 horas, cuando fueron encontrados los cuerpos.