Un pederasta a una niña de 13: «Si me envías un vídeo desnuda, te pago los juegos»

Hay 140 casos registrados en estos momentos en todo el país en los cuales los menores envían vídeos de contenido sexual «explícito»
Es el primer caso en España en el que los investigadores ven que como anzuelo han utilizado los juegos | Cedida

 

Una niña de 13 años ha recibido una propuesta absolutamente alarmante. Todo empezaba cuando ella pidió ayuda para poder comprar las herramientas que necesitaba para poder continuar jugando al popular juego ‘Fornite’. Para ello necesitaba comprar varios objetos del juego, por lo que pidió ayuda. Uno de los mensajes que recibió fue este: «Si me envías un video desnuda, te pago yo los juegos». 

Lo peor de todo es que la menor hizo caso de la oferta, y una vez enviado el video, el pedófilo le envió una tarjeta de prepago a su correo electrónico. La menor recibió el correo  y al abrirlo se dio cuenta de que el código que necesitaba estaba borrado. «Cuando me envíes las imágenes desnuda, te envío la tarjeta entera», le exigió el mayor. De nuevo, la menor accedió. Es el primer caso en España en el que los investigadores ven que como anzuelo han utilizado los juegos.

140 casos registrados en España

Los agentes investigan el rastro que dejan los ciberacosadores | España Diaro

Aplicar presión y chantaje sobre el menor es el truco más utilizado por los pederastas o pedófilos. Una menor de 10 años recibió por Instagram un mensaje de una persona que le dijo: «Si no me envías una foto desnuda, haré daño a tus padres». La niña, a través del miedo, accedió. Pero no terminó ahí, le siguió pidiendo más cantidad de imágenes o videos: «Envíame más fotos o todos sabrán lo que haces». Así, a través de imprimir presión y estrés a la niña, logró su objetivo.

En España se han registrado, hasta el momento, 140 casos de ciberacoso a menores. David Reguero, oficial del Grupo 3 de Protección al Menor de la UCC (Unidad Central de Ciberdelincuencia) de la Policía Nacional ha explicado al medio ‘El Periódico’ que un 40% de las grabaciones en las que aparecen menores de 10 a 13 años «son muy explícitas, utilizando objetos, imitando conductas sexuales propias de adultos». Además, no tienen constancia de dónde han  aprendido esas cosas. Suponen que las habrán podido ver por sus teléfonos móviles.