Los 'Monstruos de Ecatepec' matan a 20 mujeres para alimentar a sus perros con sus corazones

La pareja fue detenida cuando paseaba un carrito de bebé con restos humanos. Su condena alcanza los 327 años.
Juan Carlos Hernández Béjar y Patricia Martínez Bernal | FGJEM

Juan Carlos Hernández Béjar, de 38 años, y Patricia Martínez Bernal, de 44, conocidos como los 'Monstruos de Ecatepec', pasan a la historia como los asesinos en serie con más condena de México, llegando a los 400 años de prisión. Fueron detenidos el 4 de octubre de 2018 cuando paseaban por las calles de Ecatepec con un carrito de bebé lleno de restos humanos, imputados por el asesinato de 20 mujeres, a las que descuartizaron y extrajeron los corazones para alimentar a sus dos perros. Derivado de su detención, registraron su domicilio y encontraron más restos humanos.

Según indica ‘La Razón’, el odio hacia las mujeres fue lo que incitó a Juan Carlos a cometer al menos 10 asesinatos desde 2012. Durante el interrogatorio confesó que su madre le maltrataba, le vestía de niña y le obligaba a mirar mientras ella mantenía relaciones sexuales con otros hombres. Además, dio todo tipo de detalle de cómo actuaban él y su mujer para atraer a las víctimas, violarlas y asesinarlas.

Satisfacer el instinto animal y asesino

Patricia, que padece una discapacidad psíquica de nacimiento, era la encargada de establecer nexos de confianza con las víctimas para atraerlas a casa. Una vez conseguía que entraran en su vivienda, ella se marchaba con sus tres hijos menores para así dejar a su marido satisfacer su instinto animal. Patricia nunca se negó debido a su sentimiento de inferioridad y dependencia.

La pareja de Juan Carlos permitía que hiciera lo que quisiera con las mujeres. A algunas las violaba antes de asesinarlas, con otras prefería profanar sus cuerpos antes de cometer el crimen. Algunos restos fueron guardados en botes y refrigeradores, otros fueron vendidos en el mercado negro y otros, fueron cocinados y engullidos por ellos mismos y por sus hijos. Después troceaban los restos y los arrojaban a dos calles de su vivienda, en un lugar que los vecinos utilizaban como basurero.

Una de las víctimas era Nancy, una joven que desapareció cuando iba dirección a una reunión de colegio con su bebé de dos meses. Los asesinos vendieron al bebé a una pareja pero fue recuperado en perfecto estado de salud y devuelto a la familia de su difunta madre.

Condena de 327 años

La pareja fue condenada el pasado 1 de octubre a 40 años de prisión por el asesinato de una de estas mujeres. Sumándole las condenas anteriores, ascendería a 327 años de prisión. Tal y como expone el Ministerio Público de la Fiscalía Especializada de Feminicidios, «la vida no les alcanzará para pagar sus culpas de feminicidio, secuestro y otros delitos».

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