Dianne y Jaime, unidos hasta el fin: Se quita la vida con su marido por un cáncer terminal en Córdoba

«Les fueron diciendo eso a todos, que volvían a marcharse de nuevo», han afirmado desde la parroquia
Llevaban 15 años viviendo en la localidad cordobesa | España Diario

Dianne y Jaime eran un matrimonio canadiense que vivía en Puente Genil (Córdoba) desde hacía 15 años. El matrimonio era muy asiduo a la vida parroquial y siempre participaban en actividades y eventos.

Hubo pocos, pero hubo ciertos indicios que incitaban a pensar que algo no iba correctamente entre Dianne y Jaime. Tenían reacciones que no habían tenido hasta entonces. Uno de ellos fue que Dianne, a principios de semana, se fue del chat de Whatsapp de la parroquia. Y Jaime le había dado un efusivo abrazo a una amiga del matrimonio.

Otro de los indicios fue que empezaron a decirles a personas de la población que se marchaban de viaje. «Les fueron diciendo eso a todos, que volvían a marcharse de nuevo», han afirmado desde la parroquia a ‘El Español’.

Fue en la fecha de este pasado viernes, cuando un vecino del matrimonio se acerca hasta su casa para ver qué pasaba, pues había estado llamando a su casa durante todo el día y no dieron señal ni respuesta.

Al llegar a la vivienda familiar de los canadienses, hallaron la furgoneta del matrimonio. Desgraciadamente encontraron los cuerpos sin vida de este matrimonio dentro, en los asientos del piloto y copiloto.

Además, también encontraron a la perrita de la familia y una estufa de gas encendida. Al lado vieron una carta que había cerca de los cadáveres.

En ella explicaban que le acababan de diagnosticar un cáncer terminal a Jaime. Teniendo en cuenta que no le dieron mucho tiempo de vida a Jaime, decidieron suicidarse juntos, como todo lo que habían hecho en esta vida, siempre juntos.

Todas las personas de la zona recordarán a este singular matrimonio, de quienes dicen que: «Les veíamos y decíamos, joder, cómo se miran, cómo se ríen, cómo se hablan. El amor verdadero estaba ahí, ¿sabes? Eso de lo que hablas siempre pero piensas que no existe».