Carta de la madre de Marta Calvo: «Puedo llorar porque se ha ido, o reír porque ha vivido»

Mientras se siguen buscando indicios de Marta, para corroborar dicha versión, el dolor y sufrimiento de la familia de la joven fallecida no ha disminuido
«Puedo llorar porque se ha ido, o reír porque ha vivido», empieza el escrito de Marisol | España Diario

El pasado 7 de noviembre Marta Calvo le enviaba la ubicación en la que se encontraba a su madre, a las 6 de la mañana. Marta siempre avisaba a su madre si estaba en algún lugar poco habitual y con personas poco habituales de su entorno. Tras dos días sin saber nada de la joven, su madre, Marisol Burón, se acercó a la vivienda que indicaba la ubicación y, tras intercambiar pocas palabras con Jorge Palma, se marchaba a una comisaría a denunciar su desaparición.

Un mes y medio después, las investigaciones han avanzado lo suficiente como para que Jorge esté detenido y tratar de determinar si la versión que ofrece Jorge tiene fundamentos, o se la inventó para despistar. Recordemos que Jorge alegó que habían estado practicando sexo y tomando drogas y que, tras irse a dormir, Jorge la encontró fallecida, se asustó y descuartizó el cuerpo de la joven y acabó arrojándolo en diferentes contendores de la zona en diez bolsas de basura diferentes.

La carta

Mientras se siguen buscando indicios de Marta, para corroborar dicha versión, el dolor y sufrimiento de la familia de la joven fallecida no ha disminuido. Al contrario, las horas que siguen pasando sin encontrar el cuerpo de Marta se hacen interminables para sus seres queridos.

Así, Marisol le ha escrito una carta a la joven a través de las redes sociales en la que expresa cómo se siente y que reproducimos a continuación:

«Puedo llorar porque se ha ido, o reír porque ha vivido. Puedo cerrar los ojos y rezar para que vuelva, o puedo abrirlos y ver todo lo que ha dejado. Mi corazón puede estar vacío porque no la puedo ver, o puede estar lleno del amor que compartimos. Puedo llorar, cerrar mi mente, sentir el vacío, o puedo hacer lo que le gustaría a Marta, sonreír, abrir los ojos, amar, y seguir adelante... Te llevaré en mi corazón, princesa. Te ama, tu mami».