Loli, la enfermera altruista que murió por una muela mal extraída

La causa de su muerte fue un fragmento de muela que quedó dentro
Falleció en el hospital una hora después de ser ingresada | Facebook

Dolores Sales Girona, enfermera residente en Palma de Mallorca, después de haberse extraído una muela en un odontólogo balear, informó a su familia de que algo no iba bien. Menos de un mes después falleció en el Hospital de Villarreal a causa de un fallo multiorgánico. El motivo de la muerte fue la infección de una muela mal extraída.

El trágico incidente sucedió en 2018, pero ahora su familia ha presentado una querella contra el dentista por homicidio por imprudencia grave, y acaba de ser admitida a trámite.

Dolores Sales, Loli para los más cercanos, era viuda y no tenía hijos. Su única preocupación era cuidar de su madre enferma de cáncer, y para ello, se había cogido unos días libres para ir a visitarla a Castellón. A pesar de todo, estaba pasando por una buena etapa en su vida. Trabajaba como enfermera en el Hospital de Son Espases y acababa de sacar un libro a la venta sobre terapias alternativas para tratar a pacientes con adicciones. Loli tenía que lidiar a diario con alcohólicos, toxicómanos y similares e intentaba ayudarles más allá de los métodos convencionales. Su libro todavía está a la venta en Amazon.

Cronología de los hechos

El 31 de julio de 2018 fue el día en que comenzó la tragedia de Dolores. «Fue al dentista para una operación teóricamente rutinaria. La extracción de una pieza dental, un molar de la parte derecha», explica su cuñada Marisol al medio ‘El Español’, ya que el hermano de Loli todavía se siente incapaz de hablar sobre ella. «Se llevaban pocos meses pero parecía que eran mellizos. Estaban muy unidos, tenían una relación muy estrecha», contaba.

«Habíamos quedado en verano para encontrarnos los tres en Castellón. Nosotros viajaríamos desde Madrid y ella desde Palma, para cuidar entre todos a su madre, porque su estado de salud ya no era bueno por el estado avanzado en el que se encontraba el cáncer que sufría. Yo recuerdo haber hablado con Loli esos días de verano y ella estaba contenta por lo del libro, bromeábamos sobre si me lo iba a comprar o si ella me lo iba a firmar. Fue después de la extracción de la muela cuando ella se empezó a encontrar mal».

El 3 de agosto Loli volvió al dentista debido al dolor que sentía en el lado derecho de su cara. Una vez allí, el odontólogo se percató de que había quedado un fragmento de muela dentro. Sin embargo, la cosa no mejoró porque cada día que pasaba le dolía más. «Estaba muy cansada y nos lo decía. Mi marido y yo hablábamos con ella casi a diario, aunque fuese por Whatsapp. Se notaba que no estaba bien. Ella nos decía que era cansancio. Que estaba trabajando mucho para poder cogerse esos días de vacaciones y marcharse a Castellón para vernos y cuidar a su madre», continuaba explicando la cuñada.

«Ella llegó a la isla por trabajo, pero allí encontró pareja. Llegó eventualmente y se quedó 30 años. Allí se casó, enviudó, conoció a otra pareja... Pero al final estaba sola y la posibilidad de volver a la península era cada vez más real», exponía Marisol. Al parecer no había ya nada que le atase a Mallorca.

Dolores fue a Fuentes de Ayodar, en Castellón, a visitar a su madre a mediados de septiembre. El día 16 no pudo aguantar más el dolor, por lo que fue al ambulatorio y allí le recetaron antibiótico e ibuprofeno debido a la infección que tenía en la boca. El día 21 volvió al mismo médico porque su dolor era cada vez mayor y allí le recetaron un antibiótico más potente. Volvió el sábado 22 con la cara ya muy inflamada y sangrando abundantemente. Allí le pusieron una mascarilla de oxígeno y Urbason (cortisona) para reducir la hinchazón.

Falleció una hora después de ingresar

El día 23 su familia la llevó al Hospital de La Plana muy desesperada por el estado en que se encontraba. Ingresó a las 13.45 sin parar de sangrar, con la cara deforme y dificultades para respirar. Falleció a las 14.55 porque la infección le había provocado un fallo multiorgánico. «Habíamos quedado en vernos el 25 de septiembre. Ese fue el día que la enterramos», sentencia Marisol.

Cinco meses después acabó falleciendo su madre: «Era una persona muy fuerte y estaba aguantando el cáncer, pero la inesperada muerte de Loli fue la que se la acabó de llevar por delante».