INVITACIÓN OFICIAL:

¿Te encantan Mercadona, Zara, Primark o Carrefour? Este es tu grupo. Únete al Grupo OFICIAL de Facebook de compras y moda. ¡PINCHA AQUÍ!

Liliana, la mujer asesinada a puñaladas por su marido delante de sus hijos en La Puebla de Almoradiel (Toledo)

El autor del crimen llamó al 112 para contar lo sucedido y confesar el crimen

Durante la noche del martes al miércoles, Liliana Mateescu, de 43 años, perdía la vida a manos de su pareja en su casa ubicada en La Puebla de Almoradiel (Toledo). El crimen fue presenciado por los dos hijos de ambos, de trece y once años.

Liliana recibió tres puñaladas de Daniel, su marido, y poco después fallecía en la vivienda de Toledo. La hija mayor del matrimonio avisó a Pilar, su vecina, que advirtió al 112 de lo que ocurría: «La niña llegó llorando y me dijo que su padre había atacado a su madre con un cuchillo. Le dije que se tranquilizara y se quedara ahí», ha manifestado la mujer al medio ‘El Español’.

Tras la llamada de Pilar al servicio de emergencias, se produjo otra llamada avisando sobre el mismo caso. Era Daniel, el autor del asesinato de su pareja Liliana, que llamó al 112 para avisar de lo que había hecho. Los servicios de asistencia médica no pudieron hacer nada por salvar la vida de Liliana, que falleció al recibir una puñalada en el corazón.

Los Mateescu

Liliana y Daniel llegaron a nuestro país durante la gran oleada de inmigrantes que vinieron de países del este a principios de siglo. Desde Rumanía se instalaron en La Puebla de Almoradiel (Toledo), según ‘El Español’.

Sus dos hijos nacieron en España, que ya tienen trece y once años. La vida que llevaban era normal. Daniel trabajaba en la Cooperativa Nuestra Señora del Egido, dedicada al cultivo de uva y elaboración de vino. Liliana, a su vez, había trabajado de varias cosas desde que llegó a España: de limpiadora, cuidando a gente mayor y en el campo, según cuenta el citado medio.

El último trabajo que había conseguido, tras estar un tiempo en el paro, fue en Tarancón (Cuenca), empaquetando ropa con la hija de Pilar, su vecina. La jornada de ayer hubiese sido su primer día.

Sin denuncias previas

‘El Español’ ha afirmado que el matrimonio vivía bajo el mismo techo pero que no tenían una relación sentimental estable. Los vecinos han manifestado de ellos que eran: «discretos, normales y muy bien integrados».

Además, han añadido que no existía ningún tipo de demanda entre ellos por malos tratos o agresiones previas al terrible suceso. Según ha explicado un doctor especializado en psicología en referencia a los menores: «De esto no se sobrepondrán nunca, es una marca para siempre. Eso de que ‘el tiempo todo lo cura’ es mentira. Necesitarán ayuda psicológica durante años».



Comentarios

envía el comentario