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Sobrevive 23 días bajo cero en Alaska tras incendiarse su cabaña

El joven protagonista, de 30 años, armó un refugio improvisado para mantenerse con vida, marcando las siglas SOS en la nieve para pedir ayuda

Final feliz para un joven que estuvo al borde de la muerte en Alaska (Estados Unidos) durante casi un mes. Se trata de Tyson Steele, de 30 años, que se encontraba en medio de un bosque sepultado por la nieve en una cabaña que acabo incendiándose. Desde entonces, el hombre pasó 23 días sin ninguna fuente de calor aislado en un frío muy severo, ya que las temperaturas han sido claramente bajo cero.

El joven consiguió sobrevivir gracias a que, en los primeros dos días después del incendio, se refugió en una cueva de nieve, y, posteriormente, armó un refugio con los restos de la cabaña, donde ha pasado la mayoría de las jornadas. El punto clave fue que dibujó en la nieve con letras enormes las siglas SOS, a través de la cual un helicóptero pudo rescatar al joven sano y salvo el pasado 9 de enero. Fue localizado a unos 110 kilómetros al noroeste de la ciudad de Anchorage.

 

 

Un incendio accidental y un perro muerto

Según explicó el mismo joven, cuya desaparición activó todas las alarmas entre el 17 y el 18 de diciembre del 2019, el techo de la cabaña se incendió después de quemar un «gran trozo de carbón» en una estufa de leña. Pese a conseguir sacar algunos suministros para sobrevivir, el fuego quemó prácticamente todas sus posesiones, incluido su perro ‘Phil’, que murió en el accidente.

 

 

Sin posibilidades de comunicarse

A causa del mismo incendio, todos los medios de comunicación quedaron destruidos, incluyendo el teléfono y los mapas, y al encontrarse en una zona remota, era imposible dar señales inmediatas de socorro. De este modo, el joven quedó totalmente aislado en medio de kilómetros y kilómetros de bosques, hielo, ríos y lagos.

De este modo, racionó la poca comida que consiguió rescatar para poder sobrevivir unos 30 días, mientras que aprovechó al máximo la ropa que sobrevivió al fuego, pese a estar manchada de carbón. El joven descartó salir a buscar la civilización por miedo a caer en uno de los ríos y perderse, además de tener solo 6 horas de luz al día. Sus esperanzas y paciencia valieron la pena, y tras 23 días de agonía, fue rescatado por un helicóptero.



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