Joseph McCann, el depredador sexual de Manchester con 37 cargos

Se le acusa de un total de 37 delitos, casi todos ellos de carácter sexual
Joseph McCann dejó un total de 11 víctimas | Sky.com

De Watford a Manchester, Joseph McCann trazó su ruta de secuestros, abusos y violaciones, completando uno de los historiales delictivos más escalofriantes que se han visto en el Reino Unido en los últimos tiempos. Después de dejar un total de 11 víctimas, cada cual con un relato más retorcido que el anterior, éste maníaco sexual de 34 años está siendo juzgado en el Old Bailey de Londres. 

Varios cargos pesan sobre él: siete por violación, uno por violación a un niño, siete cargos de secuestro y otros dos por abusos sexuales. «Si me hubiesen atrapado durante los dos primeros, el resto no habría sucedido», aseguró durante el juicio.

El terrible relato de las víctimas

Una de las víctimas es una madre de Manchester, quien decidió coger un taxi para volver a casa después del trabajo. Allí le esperaba Joseph, con una actitud «tranquila y calculadora» según palabras posteriores de la víctima. Después de acompañarla a casa «para asegurarse de que llegaba bien», el hombre la ató a una silla con cable eléctrico justo antes de amenazarla: «te voy a rajar la garganta». 

Pero el infierno de esta madre solo había empezado. Mientras la víctima se encontraba atada en la silla, Joseph se dirigió al cuarto de los pequeños para violar a la hija de 17 años y al hijo de 11, todo en presencia de su madre.

Los relatos de las otras víctimas son igual de espeluznantes. El 25 de abril, poco después de la medianoche, Joseph secuestró a una mujer de 25 años y se la llevó. En las siguientes 14 horas, la víctima fue violada «muchas veces». Según informó el fiscal John Pirce, Joseph la obligó a llamarle «papá» y a decirle que era una niña. No contento con ello, la llevó al exterior de una escuela, donde volvió a abusar de ella.

La policía persiguió a Joseph McCann hasta su detención

El 5 de mayo secuestró dos niñas de 14 años y se las llevó en un Fiat negro. Afortunadamente, fue interceptado por una patrulla de policía cerca de una estación de servicio, donde había parado a comprar preservativos. Cuando el policía Michael Jennings clavó su vista en el Fiat, vio como una de las pequeñas levantaba la mano, tratando de llamar la atención. Según ‘Metro’, fue ahí donde empezó la persecución.

Tras varios kilómetros, el Fiat invadió el carril contrario y colisionó con un Mercedes color bronce, pero a pesar del impacto, Joseph condujo con el vehículo destrozado varios kilómetros más. Finalmente, dejó a las niñas en la carretera y, después de recorrer varios metros en una bicicleta robada, cogió un taxi en Stoke.

Los agentes llegaron a tiempo para detener el vehículo, aunque Joseph trató de escapar corriendo campo a través. En un intento desesperado por no ser capturado, se subió a la copa un árbol, justo antes de ser rodeado por los agentes.Tras dos meses de terror,  McCann estaba en manos de la justícia.

El juicio está previsto para el próximo 5 de diciembre.