Javi, el joven de Casarrubios fallecido en el accidente frontal de la A-5 en Móstoles

Javia había logrado formar una familia tras el nacimiento de su hija Rocía
Bomberos trabajando en el accidente que acabó con la vida de Javi | Emergencias Madrid

Era la madrugada del pasado domingo, 8 de septiembre, cuando un joven de 23 años que iba bebido y drogado invadió el sentido contrario en la A-5 de Móstoles. Había pasado toda la noche en una discoteca madrileña y, según dedujeron los investigadores, huía de un control de alcoholemia de la Guardia Civil. No era la primera vez que conducía ebrio, así que decidió esquivar el control y cruzar la mediana, una decisión que le costó la vida al conductor que circulaba en sentido contrario.

Choque frontal en la A-5 de Móstoles

Al contrario que el kamikaze, Javi no había estado de fiesta toda la noche. Se había levantado a las cinco de la mañana (como cada día) para acompañar a su novia Jenni al trabajo. Normalmente ella cogía el autobús que le lleva de Casarrubios a Madrid para llegar al hotel donde trabaja, pero Javi aprovechaba el poco tiempo que tenían juntos el fin de semana y la llevaba en coche. Javi la dejó en el hotel y ambos se despidieron, por última vez.

De camino a casa, Javi tomó la A-5 y en el kilómetro 22, a la altura de Móstoles, un kamikaze le vino de cara. Los vehículos chocaron frontalmente, pero la peor parte se la llevó Javi, quien murió a causa del fuerte impacto. El conductor que había invadido el sentido contrario sufrió heridas leves. Posteriormente, cuando acudieron los agentes de la Guardia Civil, comprobaron que el joven de 23 años cuadruplicaba la tasa de alcohol en sangre.

Hija, boda y ascenso en el trabajo

Según informa ‘El Español’, la vida le sonreía, y es que había logrado formar una familia tras el nacimiento de la pequeña Rocío y la boda con Jenni estaba prevista para 2020. En el ámbito profesional las cosas tampoco le iban nada mal, ya que el próximo martes le iban a ascender como asesor de servicios en un concesionario de Toyota. Todos esos sueños e ilusiones se hicieron añicos la madrugada del domingo.

El joven de 23 años, cuya identidad no ha trascendido, ha ingresado en prisión acusado de homicidio doloso y dos delitos contra la seguridad vial, por circular bajo los efectos del alcohol y los estupefacientes. En Casarrubios del Monte, donde residía el fallecido, nunca olvidarán esta tremenda injusticia.