ESPAÑA DIARIO

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@espana-diario.es

El hijo de unos inmigrantes gallegos muere tiroteado por la policía en Brasil

Los agentes le dispararon tras confundirle con un ladrón cuando se saltó un control
Policía militar brasileña. | Cedida

 

El fallecido en un tiroteo en manos de la policía brasileña es Marcio Pérez Santana, un varón de 41 años, hijo de una pareja de emigrantes de Ponte Caldelas, en Pontevedra.

El suceso ocurrió este pasado miércoles 19 de septiembre y el hombre falleció como consecuencia de los disparos efectuados por una patrulla de la policía militar brasileña al saltarse un control mientras conducía con su pareja en Salvador de Bahía. 

Las investigaciones se centran ahora en averiguar si el hombre se saltó el control porqué éste no estaba correctamente señalizado.  Todo parece indicar que los policías militares brasileños le confundieron con unos delincuentes a los que andaban buscando por esa misma zona.

Un error que le ha costado la vida

El alcalde de Ponte Caldelas, explica que el siniestro tuvo lugar cuando Marcio y su pareja estaban a punto de entrar en el garaje de su inmueble.

Las informaciones que ha recibido la familia —residente ahora en España— indican que Marcio no se habría parado al creer que se trataba de asaltantes armados, al no estar el control policial correctamente señalizado.

Al saltarse el control, la policía abrió fuego contra la pareja, al confundirlos con otras personas. Una de las balas de ese ataque policial alcanzaba a Marcio en la nuca, causándole la muerte al instante.

La versión de las autoridades brasileñas sobre el incidente es que los agentes de la policía militar confundieron a hombre con un grupo de ladrones a los que estaban buscando.

Policía brasileña | Cedida

 

Tenía una consultoría y deja a dos niñas

Marcio Pérez Santana tenía una consultoría en Brasil. Regresaba todos los veranos a Ponte Caldelas y había escogido quedarse en Salvador de Bahía una vez sus padres, ya jubilados, decidieron volverse a Galicia.

Deja a dos niñas de corta edad. Se había criado en Brasil por lo que es de suponer que conocía perfectamente el aspecto de un control policial.

Repatriación del cadáver

En los días que siguen se espera poder acabar los trámites forenses y repatriar el cuerpo hasta su tierra de origen, en Pontevedra.

De hecho, la madre de la víctima ha viajado en las últimas horas hacia Brasil para hacerse cargo de los trámites.