La hija de Ana Orantes asegura que José Parejo quiso abusar de sus hijas

Ana Orantes y José Parejo estaban divorciados, aunque vivían bajo el mismo techo por orden del juez
Ana Orantes, en el plató de CanalSur Televisión | Cedida

Granada, 1997. Ana Orantes, una granadina de 60 años, acudía a los platós de televisión para denunciar y compartir el calvario que vivía en casa. Su marido la había estado maltratando durante más de 40 años y no lo pudo soportar más. En su casa, miles de mujeres españoles se sintieron identificadas con el miedo y la frustración de Orantes, quien hoy en día se ha convertido en un símbolo de lucha contra la violencia de género.

El miércoles 17 de diciembre de 1997, un mes después de su denuncia pública, Orantes fue quemada viva por su expareja, José Parejo. Fue la nieta de la mujer, de unos doce años de edad, quien encontró el cadáver de su abuela calcinándose y alertó a los vecinos de lo que había sucedido.

«Intentó abusar de sus hijas y también lo llegó a intentar con mi hija»

Su hija Charo acudió recientemente a ‘Espejo Público’ para relatar los malos tratos que vivieron tanto su madre como sus hermanos. «Vi los malos tratos a mi madre y mis hermanos desde pequeña. Ese hombre intentó abusar de sus hijas y también lo llegó a intentar con mi hija», ha señalado

Ana Orantes y José Parejo llevaban un tiempo divorciados, aunque por orden del juez seguían viviendo en el mismo domicilio. «Ella vivía arriba y él, abajo. Mi madre tenía que estar encerrada en su casa, tenía en la puerta cuatro cerrojos y candados», asegura Charo, quien añade que por las noches cerraban las ventanas por si la expareja de Orantes sufría un ataque de ira.

«Era un maltratador, en casa no se podía ni respirar. A mi madre no se le podía acercar nadie a darle un beso ni a abrazarla. Era celoso incluso con sus hijos», explica Charo sobre un hombre el que evita llamar padre. Finalmente, reconoce que cuando Parejo murió en prisión en 2004 sintió un «alivio grande».