Hallan manchas de sangre en la casa de Jesús Mari, decapitado por su mujer en Castro Urdiales

Además, los investigadores también han encontrado una huella que correspondería con la caja donde guardó la cabeza de su marido

María del Carmen y Jesús Mari
Imagen de la presunta asesina, María del Carmen, y de la víctima, Jesús Mari | Cedida

Encuentran nuevas pistas sobre el caso del crimen de Castro Urdiales. Los investigadores han encontrado varias manchas de sangre en la casa de María del Carmen Merino, detenida por el asesinato de su marido, Jesús Mari, en Castro Urdiales (Cantabria). Así como la huella de la caja que la mujer uso para esconder la cabeza decapitada del hombre y que dio a una amiga para que la guardara, según ha anunciado ‘El Periódico’.

Manchas de sangre en varias partes de la casa

Jesús Mari, era un jubilado de 67 años que desapareció en febrero de 2019, pero sus familiares no presentaron denuncia hasta el mes de abril de ese mismo año, tras dejar de creerse la versión de María del Carmen: la había abandonado y se había ido de casa; pero los primos y amigos de la víctima no habían podido tener contacto con él. Finalmente, el 27 de septiembre apareció la cabeza del hombre en una caja que había estado guardando una amiga de la detenida, creyendo que escondía «juguetes sexuales» que la mujer no quería que encontraran los investigadores.

El secreto de la instrucción se ha vuelto a prorrogar este mes de enero y los expertos continúan con la investigación, así como con la búsqueda del cuerpo de Jesús Mari que podría haber sido descuartizado y ocultado en algún vertedero. Además, en la última inspección ocular de la vivienda de la pareja, los investigadores han encontrado manchas de sangre en el pasillo y en el piso superior, así como una huella cuadrada en el suelo de la terraza que corresponde a la forma de la caja en la que escondió la cabeza decapitada, por lo que la autora la habría tenido ahí durante un tiempo antes de entregársela a su amiga.


Comentarios

envía el comentario