Encuentran en Polonia a una niña secuestrada por su madre hace ocho años en Mallorca

Encinas ha afirmado que «ni en los mejores sueños imaginaba que respondiera de esta manera»
Están «muy sorprendidos» por la reacción «increíblemente positiva» que ha tenido la menor | España Diario

Tras 8 años sin saber la localización de una menor, la Guardia Civil ha encontrado a la pequeña, que hoy tiene 11 años, al sur de Polonia. La madre de la menor se la llevó a Polonia cuando la pequeña tenía 3 años. Ahora se encuentra en Pollença ( Mallorca) con su padre.

Eduardo Encinas, padre de la menor que ha estado durante ocho años secuestrada en Polonia por su madre, ha dicho estar «muy feliz» tras el reencuentro.

Según ha explicado en declaraciones en las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil en Palma, tanto él como el resto de su familia están «muy sorprendidos» por la reacción «increíblemente positiva» que ha tenido la menor desde que se reencontraron.

En este sentido, ha afirmado Encinas que «ni en los mejores sueños imaginaba que respondiera de esta manera».

Agradecimiento a la Guardia Civil

Por otro lado, Encinas ha querido agradecer a la Guardia Civil la investigación realizada y también el hecho de «no rendirse» para encontrar a la menor.

Igualmente, ha querido agradecer al pueblo de Pollença, donde residen, «la ayuda y el apoyo durante estos años». También que desde el regreso de la menor «que respeten y dejen espacio a la familia».

No quiere que la niña renuncie a su madre

Por otro lado, el padre ha querido señalar que la menor sí ha manifestado que quería decirle algo a su madre. Por este motivo, Encinas ha facilitado a la menor que grabara un mensaje y ha pedido un teléfono de contacto para podérselo enviar.

Sin embargo, por ahora, el padre solo ha conseguido el teléfono de la abuela, a la que considera «causante de lo sucedido». Es por este motivo que ha vuelto a pedir el número de teléfono de la madre porque, pese a todo ha dicho Encinas, «no quiere privar a la hija de su madre».

Según la tía de la menor, el mensaje que quería enviar a su madre, se resumía en que «está bien y que no se preocupe por ella».