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Una embarazada no pudo abortar por un error de diagnóstico en Ibiza

Tras el nacimiento del bebé se confirmó que sufría una grave enfermedad, el síndrome de Apert

 

Policlínica Nuestra Señora del Rosario, Ibiza | España Diario

 

Una aseguradora médica ha sido condenada en el Juzgado de primera instancia número 26 de Madrid, por una negligencia médica.  Se trata de un error en un control ginecológico que se llevó a cabo en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Ibiza.

El mismo, elaborado sobre una mujer embarazada, no detecó, en las ecografías, que existiese ningún tipo de deformación prenatal grave. Así, al no encontrar ninguna malformación relevante, se privó a la madre del derecho de interrupción voluntaria del embarazo, según explica la sentencia.

Los padres del menor demandaron a la clínica

Los padres de este niño no han querido hacer declaraciones a la prensa. Tras dar a luz, los progenitores acudieron a la Asociación del Defensor del Paciente con el objetivo de poner una demanda contra Néctar, al ser la aseguradora responsable de la asistencia durante el embarazo.

La instrucción del caso se llevó adelante cuando se comprobó, tras un estudio pericial, que sí existía la posibilidad de que, con un diagnóstico correcto, se pudiera haber instado a los padres a la interrupción voluntaria del embarazo.

No fueron debidamente informados

A los progenitores se les dijo que el embarazo evolucionaba con total normalidad. Sin embargo, cuando la madre dio a luz, les dijeron que el niño tenía el síndrome de Apert, una gravísima enfermedad que podría haber sido detectada en los diferentes controles a los que se sometió a la embarazada durante su periodo de gestación.

El síndrome de Apert

El hijo de los demandantes nació con el síndrome de Apert, un trastorno congénito que conlleva múltiples problemas de salud entre los que se encuentran las deformaciones en el cráneo en las manos y en los pies.

Se trata de una enfermedad que obliga al niño a recibir atención médica por el resto de su vida.

El niño con el síndrome de Apert, tiene un grave retraso mental y del desarrollo muy grandes. Incluso después de varias intervenciones quirúrgicas no ha desarrollado todavía el lenguaje y es totalmente dependiente.

Entre las principales complicaciones, tiene problemas motores, no controla los esfínteres, presenta problemas de sueño y respiración, estrabismo, así como asma de forma habitual.

Por lo tanto, necesitará de por vida controles de los servicios de Neurología, ortopedia infantil, rehabilitación, fisioterapia u oftalmología, entre otros. Cuenta con un grado de discapacidad del 75% y tiene asignada una situación de dependencia de grado III.

Una sentencia que no es firme todavía

Los progenitores no fueron conscientes, ni fueron informados de lo que significaba la gestación de un feto con esas malformaciones, ya que no fueron informados correctamente por el personal que les atendió durante las ecografías en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Ibiza.  

Ahora la sentencia establece que la aseguradora deberá indemnizar a los padres por los daños que se derivan de no haber sido informados y por la privación del derecho voluntario a la interrupción del embarazo.

Sin embargo, por el momento la sentencia no es firme y la aseguradora tiene un plazo de 20 día para recurrir la sentencia. La cuantía de la indemnización será desconocida hasta que la sentencia sea firme, pero podría llegar al millón y medio de euros.