El calvario de Valeria Quer tras el asesinato de su hermana Diana

«Quiero desarrollar una fundación que leve el nombre de mi hija, en apoyo a los desfavorecidos y desaparecidos», ha manifestado el padre de la joven asesinada
Valeria Quer llegando a los juzgados de Majadahonda, Madrid, el 9 de octubre de 2019 | EspañaDiario.es (Gtres)

 

Durante la sesión del juicio del asesinato de Diana Quer de ayer, Juan Carlos Quer, el padre de la fallecida, quiso hacer referencia al dolor y a las consecuencias que ha dejado en su familia el terrible suceso ocurrido con la hija mayor del matrimonio.

Según ha publicado el medio 'El Español', tras contestar algunas preguntas de la acusación particular, ‘El Chicle’ se sentó en su silla y escuchó, sin levantar la mirada, las palabras del padre de Diana Quer, que relataban el dolor y sufrimiento de la familia.

«El asesino de mi hija ha generado cuatro víctimas (los cuatro miembros de la familia). Le puedo asegurar que el impacto de la desaparición durante 500 días de un ser querido, de una hija, es demoledor. Dejas de trabajar, dejas de vivir, vegetas», empezaba diciendo Quer.

El dolor de Valeria

Quiso expresar la situación que ha vivido su otra hija, Valeria, que era menor que Diana, y para la cual su hermana asesinada era prácticamente el centro de su universo personal.

«Trastornos de sueño. No duermes una hora. Y eso se lo digo en un adulto estable y equilibrado como yo. Para mi hija Valeria, que cuando desapareció su hermana tenía 16 años, una etapa vulnerable, los efectos fueron demoledores. La niña tuvo que dejar sus estudios. Era su compañera de vida y de juegos y de todo», narraba el padre en relación a Valeria.

«El dolor emocional era tan brutal que un día cogió un mechero y se hizo 15 quemaduras en el brazo sin hacer un gesto de dolor, simplemente para sacarse el dolor tan brutal que tenía por la desaparición de su hermana», seguía.

Según declaró al juez, para Quer lo peor son los efectos colaterales. Han arrebatado la vida de una joven «frágil», indefensa y de poca corpulencia, lo que implica no tener prácticamente ningún tipo de posibilidad en una situación violenta contra el acusado, que posee un poderoso físico.

Valeria ha sufrido mucho dolor desde la desaparición de su hermana | Gtres

El padre de Diana Quer explicó cómo fueron las primeras horas de la desaparición de la joven madrileña. La hermana de Diana, Valeria, fue la que llamó aquella mañana su padre para decirle que Diana no había vuelto, según ha informado 'El Español'.

«Jamás Diana había tenido un precedente en este sentido. Le pedí a mi hija que llamara a todas las personas, no fuera a ser que se hubiera indispuesto por alguna razón», explicó.

Por lo que fue Valeria la primera persona en empezar la búsqueda de Diana, que sería hallada pasados 500 días, dentro de un pozo, cuya localización indicó su asesino, el acusado en el banquillo por perpetrar, supuestamente, el asesinato de Diana Quer.

«A los 25 minutos me llamó de nuevo e inmediatamente tomé el vehículo porque sabía que era una situación anómala y que había un problema muy serio», explicaba. A partir de ese momento, el hombre empezó a explicar las consecuencias del crimen para con Valeria.

«Cuando sale hay que contenerla porque tiene miedo»

«A partir de entonces la niña no tiene capacidad de concentración. Le entraban crisis de ansiedad y no podía centrarse en sus estudios. Con su hermana desaparecida, nos vimos obligados a ingresarla en un hospital de salud mental donde permaneció tres meses desde septiembre de 2017. Estuvo prácticamente hasta las fechas previas a la llegada de la Navidad. Se te parte el alma. A una niña que era feliz, espontánea, ves a una persona que ha languidecido, que no quiere mantener relaciones sociales con nadie, básicamente recluida en casa, y cuando sale hay que contenerla porque tiene miedo. Estas son las secuelas que han generado la actuación de este individuo. Ha destrozado cuatro vidas», sentenciaba.

Añadía que: «Mi prioridad ahora es mi hija Valeria. Sé que va a llevarme varios años hasta que pueda conducirse de manera normal. Dejé de trabajar en aquel entonces. Y tengo una iniciativa que si tengo fuerzas quiero desarrollar: una fundación que lleve el nombre de mi hija, en apoyo de los desfavorecidos y desaparecidos».

Los hechos narrados cuentan cómo era la diferencia física entre el acusado y Diana, lo que le concedió una ventaja absoluta a Abuín para hacer lo que quisiese con la joven.  «Yo me lo imagino como si mi hija fuera un cervatillo indefenso frente a este individuo», dijo refiriéndose a su primogénita asesinada y al acusado.