Culpable: El hombre que mató a su bebé de 6 meses en Sevilla recibe la decisión del juez

Los hechos tuvieron lugar en una vivienda ocupa del barrio del Cerezo en 2017

Imagen de un martillo del juzgado
El jurado ha dictaminado su juicio de manera unánime | Cedida

Un jurado popular ha considerado culpable a un hombre acusado de matar en junio de 2017 a su bebé de seis meses en una vivienda ocupa del barrio de El Cerezo de la capital hispalense y de la falta de cuidados para su adecuado desarrollo, de lo que también ve culpable a su madre.

Durante la lectura del veredicto realizada este martes en la Audiencia Provincial de Sevilla, el jurado considera probado, por unanimidad, que el padre, que contaba con 18 años de edad, es culpable de la muerte intencionada de su hijo al zarandearlo, tras perder los nervios mientras le daba el biberón y romperle el frenillo, y provocarle hemorragias y fracturas en la cabeza tras golpearlo en la cabeza con una superficie plana.

El jurado también ve probado que el niño falleció por un traumatismo craneoencefálico severo provocado «de forma intencionada y con total desprecio hacia su vida» y que desde su nacimiento, en diciembre de 2016 de forma prematura a las 28 semanas de gestación, no tuvo los cuidados adecuados por parte de sus progenitores para su desarrollo.

A su vez, considera probado por unanimidad que el bebé no se le cayó por las escaleras a una conocida de los padres del niño, a la que el padre en ausencia de la madre en la casa llamó cuando el bebé quedó inconsciente, y quien aseguró en el juicio que «bajó corriendo las escaleras con el niño en brazos mientras le hacía el boca a boca» cuando el padre se vestía para dirigirse al hospital.

«De forma intencionada»

El jurado precisa en su veredicto que el niño, por motivos desconocidos aunque ven probable por la rotura del frenillo, comenzó a llorar cuando el padre le daba el biberón, éste perdió los nervios y «lo zarandeó de forma brusca» hasta golpearlo «de forma intencionada».

En cuanto a la autopsia, le ha dado credibilidad a los informes de los forenses del Instituto de Medicina Legal, quien explicaron en sala que el niño falleció a causa de un edema cerebral provocado por una sacudida enérgica seguida de un golpe severo tras un zarandeo «fuerte y firme», restando credibilidad al forense que visitó al niño en la UCI y que afirmó en el juicio que había muerto por asfixia, que es lo que ha mantenido el padre desde el día de los hechos, que se atragantó mientras le daba el biberón.

Por último, el jurado señala como probado que ambos son culpables de la dejación de sus obligaciones familiares al no acudir a las revisiones médicas ni llevar al pediatra al bebé y permitir que pasara «del percentil 50 al 3 habiendo puesto solo 700 gramos en dos meses», así como de fumar cannabis delante del menor.

Por su parte, el Ministerio Fiscal, quien pide para el padre 25 años de cárcel retirándole la prisión permanente revisable, ha reclamado que el padre continúe en prisión provisional hasta que la sentencia sea firme, la cual va a ser recurrida por su defensa, quien ha pedido que se le aplique la pena mínima, mientras que la letrada de la madre ha mostrado su conformidad ante la pena de tres meses de cárcel que se le pide, que ya está extinguida por el tiempo que permaneció en prisión provisional.


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