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La declaran culpable de matar a su hija de 9 años con pastillas: «Intentó inculpar a la pareja de su nieta»

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Bizkaia ha acogido, entre el 12 y el 17 de diciembre, el juicio
Piden la máxima pena para la acusada por el asesinato de su hija | España Diario

El jurado popular encargado de juzgar el caso de la mujer acusada de matar a su hija de nueve años el pasado mes de enero en Bilbao ha declarado, por unanimidad, a la procesada culpable de asesinato con alevosía, con las concurrentes de ser la víctima menor de 16 años y de parentesco.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Bizkaia ha acogido, entre el 12 y el 17 de diciembre, el juicio a la mujer acusada de asesinar a su hija, Kiara, de nueve años, en su domicilio de Bilbao el pasado 16 de enero. La pequeña falleció como consecuencia de parada cardiorrespiratoria tras ingerir una dosis «letal» de fármacos y «quizá» en combinación con «algún mecanismo de asfixia», aunque este extremo no se ha podido determinar en la autopsia del cuerpo, según el testimonio de los peritos forenses durante el juicio.

Así mismo, los análisis del pelo de la víctima determinaron que en los tres meses anteriores a los hechos, se le habían suministrado a la menor, en dos ocasiones como mínimo, algunos de los fármacos que tomaba la madre para paliar los dolores crónicos que sufría por doble hernia discal.

El jurado popular, formado por cinco mujeres y cuatro hombres, se retiró a deliberar este pasado miércoles, a las 12.00 horas, y este jueves, a las 15.30 horas, ha dado a conocer su veredicto, en el que consideran a la acusada culpable de asesinato agravado con alevosía, con las concurrentes de parentesco y de tener la menor asesinada menos de 16 años.

Además, no contempla la posibilidad del indulto, aunque aprecia la atenuante de la confesión de la acusada solicitada por la defensa, pero como un hecho «poco relevante». Por los testimonios escuchados, el jurado deduce que la procesada «explicó a los agentes de la Ertzaintza que era ella quien había suministrado los medicamentos a Kiara», pero lo consideran como «poco relevante».

De esta forma, el veredicto del jurado popular, alcanzado por unanimidad, da la razón tanto al Ministerio Fiscal como a las acusaciones particular —que representa al padre de la menor— y popular —ejercida por la Asociación Clara Campoamor—, que consideran que la mujer asesinó con alevosía a la pequeña, por lo que han mantenido la solicitud de una pena de prisión permanente revisable.

El Ministerio Fiscal ha solicitado, además, una indemnización de 20.000 euros para la hermana de la víctima, así como 70.000 euros para el padre, aunque en el caso del progenitor, la fiscalía condiciona el cobro a que se acredite la paternidad, ya que, aunque este hecho se asume por todas las partes personadas en el juicio, no está establecido legalmente. Por ello, ha solicitado una prueba que acredita la filiación.

Por su parte, la acusación particular se ha sumado a las peticiones de la fiscal, aunque en el caso de la indemnización al padre ha incrementado la cantidad hasta los 160.000 euros.

Desde la acusación popular ejercida por Clara Campoamor, la abogada Ana Hernando ha considerado que el veredicto del jurado popular permite la aplicación de su solicitud de prisión permanente revisable. «El jurado ha considerado que estamos ante un asesinato con alevosía, han quedado acreditados todos los hechos del tipo de delito, además con la agravación de la pena por tener la menor menos de 16 años y de parentesco», ha precisado.

Según ha subrayado, el jurado «ha apreciado una atenuante, la de confesión, pero lo ha hecho como poco relevante, lo que supone que pueda mantenerse la prisión permanente revisable».

Por su parte, la defensa, que solicitaba la libre absolución para la acusada, ha pedido que se aplique la atenuante de confesión y colaboración en la investigación.

La acusada ha reconocido los hechos, pero siempre ha mantenido que suministró los medicamentos a su hija «obligada por un hombre encapuchado que entró en la casa», hipótesis que fue descartada por la Ertzaintza porque la puerta de acceso a la vivienda «no presentaba signos de haber sido forzada» y el piso, situado en el barrio de Atxuri, se encontraba «en orden» y sin signos de que se hubiesen desarrollado «disputas o agresiones».

Tras conocer el veredicto, la acusada lo ha considerado «injusto» y ha lamentado que se vaya a reconocer la paternidad y se pida indemnización para el padre, porque «nunca se ha preocupado» de su hija.

«Lo único que te preocupa es que a mí me reconozcan algo»

En ese sentido, el padre de la menor, Valeriano Borja, ha considerado «incomprensible» que a la madre de Kiara «lo único que le ha parecido mal» es que a él le reconozcan la paternidad. «¿Te están acusando de haber matado a tu hija y lo único que te preocupa es que a mí me reconozcan algo?», ha preguntado a la procesada, para afirmar que con su reacción «queda más que claro cuáles eran sus intenciones» porque «tenía que haberse derrumbado cuando le han dicho 'has asesinado a tu hija'».

Valeriano Borja ha afirmado que, «dentro de todo el proceso y el dolor sufrido», la decisión del jurado supone «ver un poco de luz». Así, ha dicho estar «contento» de que no se haya tenido en cuenta la atenuante de confesión y ha mostrado su satisfacción de que se haya «pedido lo máximo, la prisión permanente revisable».

El padre de Kiara ha asegurado que es «un gran alivio para nuestro dolor saber que vamos a tener 25 años de seguridad de que no pise la calle, tanto por mí, como por mi familia y amigos, por el daño que nos ha causado, y por la misma sociedad».

Así mismo, ha puesto en duda que la acusada pueda «demostrar» que él no se ha ocupado de su hija, porque, según ha asegurado, tiene «audios, imágenes y videos que va a presentar, si ha lugar, para solicitar la paternidad».

Un proceso, según ha explicado, que él ya había iniciado con anterioridad, pero que con lo ocurrido «ha estado parado». «Es algo que yo ya tenía iniciado», ha insistido, para indicar que, por eso, la psiquiatra que valoró a la madre de Kiara «dijo que las situaciones adversas que podría sufrir ésta, aparte de la intervención de los servicios sociales», al parecer por absentismo escolar de la menor, era «saber que yo estaba solicitando la paternidad».

El padre de Kiara espera conseguir la paternidad y también la custodia legal, porque sería «cerrar todos los capítulos y el dolor causado poder moverla de donde está y llevarla a mi lado», en referencia al lugar donde está enterrada la pequeña.