Las cuatro parricidas españolas en 2019 mantenían la custodia de sus hijos

Son necesarios varios informes para determinar si alguien puede mantener la custodia de un menor
De izquierda a derecha: María Àngels, Ana María y María Gombau, tres de las parricidas que en 2019 quitaron la vida a sus hijos | EspañaDiario.es / Imágenes cedidas

Era mediados de marzo cuando María Gombau acabó con la vida de sus dos hijos en la localidad valenciana de Godella. El 10 de octubre, Ana María asesinó a su hijo de 7 años cuando el juez le notificó que perdería su custodia. A principios de diciembre, en Vilobí d’Onyar, María Hernando mató a sus dos hijas de 5 y 6 años. Al término del año, el 30 de diciembre, Maria Àngels ahogó en la bañera a su hija de 10 años. 

Más allá del nombre, las cuatro parricidas tienen un denominador común: todas conservaban la custodia de los menores pese a que presentaban algún tipo de problema psiquiátrico. Muchos han resaltado este dato, si bien es cierto que no es fácil detectar si alguien tiene un problema psiquiátrico y si debe conservar la custodia.

La evaluación psicológica, un trámite lento

María Fernanda Pardo, abogada especialista en derecho familiar, asegura que son necesarias dos cosas: un informe médico forense y el historial médico de la Seguridad Social. La letrada señala que los juzgados españoles tienden a establecer custodias compartidas de un matrimonio con hijos se separa, por lo que no suele ser normal la exclusividad en la custodia de una de las partes.

Tras el informe psicológico del médico forense, también es necesaria la evaluación de un psicólogo o trabajador social, un trámite que suele demorarse entre dos y tres meses. No obstante, el último informe no es vinculante en un litigio judicial. En el caso de las cuatro parricidas, no se llevó a cabo un informe que determinara que no eran aptas para el cuidado de los pequeños.