María Ángeles, años después de perder a su hijo con 20 años: «El conductor ni se enteró. Miraba el móvil»

Miguel Ángel había estrenado coche diez días antes. Iba tranquilo a trabajar pero se cruzó con un hombre que iba más pendiente de su móvil que de la carretera
«El conductor que mató a mi hijo ni se enteró. Miraba el móvil» | ajuntament de cubelles

El hijo de María Ángeles, Miguel Ángel Pérez Villafranca, murió en un accidente de tráfico con 20 años el 23 de marzo de 2006. Su marido y padre del joven no lo superó y se quitó la vida cinco años después, según publica 'ABC'.

Un hombre que estaba más pendiente del teléfono que de la carretera, manipuló su móvil, invadió el carril contrario y chocó contra el Fiat Stylo de Miguel Ángel. El joven iba a trabajar, no corría. Estaba ilusionado con su segundo coche, se lo había comprado hacía diez días y dejaba de lado el de segunda mano que le regalaron sus padres.

«Me entra descomposición, literalmente, cada vez que veo a un conductor tocando el móvil, hablando con el teléfono en la mano, chateando... El alma me da un vuelco», asegura María Ángeles, que a pesar de todo, no le ha cogido miedo a la carretera.

El choque frontal provocó su fallecimiento casi inmediato. Pese a que el conductor negligente había tomado alguna cerveza y dio positivo en el test, además de la infracción homicida del móvil, no tuvo que responder ante la Justicia. «No pasó un solo día en la cárcel, no tenía castigo, entonces tampoco estaba regulado como delito contra la seguridad vial», apela la madre del joven.

Talleres de seguridad vial

Esta valiente mujer de 59 años pasó de trabajar en los talleres textiles de Cortefiel, a pasear por talleres de seguridad vial y autoescuelas, colegios y allá donde le citen, para concienciar, como delegada de Stop Accidentes en Andalucía, a los nuevos conductores de la necesidad de aparcar el smartphone dentro del vehículo. «Se tendría que obligar y activar un dispositivo en los coches que solo permitiese que entrasen llamadas urgentes y por manos libres», argumenta María Ángeles. Exclama con pundonor: «¡Qué injusta te parece la vida cuando el que hace las cosas bien, muere!».

Miguel Ángel estaba muy unido a ella. «Era mi vida y yo la suya, teníamos una gran complicidad». Era un chico muy especial y como homenaje a él, está dispuesta a mover cielo y tierra, protagonizar campañas y visibilizar el problema del móvil al volante.