El cóctel de drogas y fármacos que ha causado la muerte de 7 presos este fin de semana

Debido a la falta de personal en las prisiones españolas, antes de comenzar un fin de semana largo suministran toda la medicación a los internos
La precariedad en las prisiones también tiene que ver con la falta de personal | Cedida

En las prisiones españolas podemos ver frecuentemente un grupo de internos arremolinados en una esquina del patio metiendo las pastillas de la medicación en latas o vasos de café. Sin embargo, eso es tan solo una pequeña parte del cóctel de drogas que pueden llegar a ingerir. La peor parte se produce cuando mezclan este tipo de fármacos con distintos estupefacientes: cocaína, MDMA y otras sustancias parecidas.

En este largo puente de la Constitución hemos podido ver reflejada la precariedad sanitaria en la que viven algunas prisiones de nuestro país. Desde el pasado viernes hasta el lunes han fallecido nueve presos. Siete de ellos por sobredosis y dos ahorcados.

Entre los presos que aparecieron ahorcados, uno de ellos fue en el módulo de aislamiento de Sevilla I. La última vez que lo vieron fue la noche del lunes 9, bajando a cenar. En el último recuento del día que tiene lugar a las nueve y media, no se presentó. Según publica el medio ‘El Español’, lo encontraron sin vida con la sábana de la cama echada en el cuello. El domingo 8 por la mañana se produjo la misma situación en la prisión de El Dueso (Cantabria). El fallecido también se encontraba solo en su celda.

La causa de la muerte de los otros siete internos apunta a una presunta sobredosis. En los fines de semana largos o puentes, el personal en las cárceles españolas es mínimo. Por ello, en la mayoría de prisiones suministran toda la medicación del fin de semana antes de que este comience. Así, los presos tienen una bolsa de pastillas en su poder para todos esos días.

Las prisiones en las que se han producido las distintas muertes por sobredosis, al mezclar fármacos con otras sustancias, son las siguientes: dos en Asturias, otro en Aranjuez, otro en El Dueso, otro en Ocaña (Toledo), Topas (Zaragoza), Sevilla I y Sevilla II.

Precariedad en las prisiones españolas

En este puente en concreto, al ser también festivo el viernes y el lunes, se les suministraron también los fármacos trankimazines o algún tipo de opiáceo. A esto se le suma que «los fines de semana, lo normal es que en la mayoría de las prisiones haya un médico, un enfermero y dos auxiliares. Y excepcionalmente, tres auxiliares. Esa es la media normal», señala una fuente con años de antigüedad en las prisiones españolas más peligrosas. Algunos centros penitenciarios cuentan con 1.000 internos a los que suministrar medicación a diario. Por eso optaron un día por entregarla toda junta para el fin de semana entero.

El problema en la situación sanitaria de las prisiones también está en la edad del personal. Según indican los datos: 97 médicos que trabajan actualmente en las cárceles españolas tienen más de 60 años, están en edad de jubilación; 165 están entre los 50 y 60; 24, entre 40 y 50. Solo diez tienen menos de 40 años.

En muchos casos también han tenido lugar incidentes en que el personal de seguridad se ha visto comprometido porque muchos de los internos reconocían ir «empastillados». El pasado 30 de agosto un preso logró romper un palo de escoba y trató de agredir a un trabajador con él. El interno fue reducido con rapidez pero fuentes penitenciarias son conscientes que esta situación tiene que ver con «la presencia de distintos tipos de medicamentos psicotrópicos».

El 40% de internos padecen enfermedades mentales

La coordinadora de Sanidad Penitenciaria de la Organización Médica Colegial, Carmen Hoyos, habla también sobre la «dejadez» que supone el reparto de fármacos en los presos con enfermedades mentales: «Más del 40% de las personas ingresadas en prisión tienen patologías mentales. Los médicos de prisiones no podemos hacer un seguimiento exhaustivo, como deberíamos. Hay una falta de personal sanitario, la mitad de las plazas no están cubiertas y es imposible dedicar a estos pacientes la atención que se debería».

En el centro penitenciario de Madrid ya se ha implementado la medida para entregar la medicación de forma diaria en los módulos conflictivos, el de ingresos y en el de aislamiento. Lo cual ha reducido el número de incidentes en los últimos años.