Hallan el cadáver de un empleado desaparecido hace 10 años detrás de una nevera en Estados Unidos

Unos trabajadores lo encontraron al apartar estanterías y frigoríficos en un antiguo supermercado
Encuentran a Larry Ely Murillo, trabajador desaparecido hace 10 años, detrás de una nevera en Estados Unidos | CNN

 

Encuentran el cadáver de un joven desaparecido hace 10 años en Estados Unidos. Este hallazgo ha tenido lugar este jueves 18 de julio en un antiguo supermercado de la cadena ‘No Frills’ en Council Bluffs, ciudad del estado de Iowa, cuando varios trabajadores que estaban moviendo unos estantes y refrigeradores.

Larry cayó por el hueco entre la nevera y la pared

Según ha informado la ‘CNN’, Todd Weddun, capitán de la policía de Council Bluffs, explicó que el cuerpo sin vida encontrado pertenece a Larry Ely Murillo-Moncada, un joven de 25 años que desapareció el 28 de noviembre de 2009 y trabajaba en el antiguo supermercado. Para determinar su identidad se basaron en que la ropa coincidía con la de la descripción hecha el día de su desaparición y realizaron pruebas de ADN con sus padres para confirmarlo.

Larry salió corriendo de casa para esconderse en el supermercado donde trabajaba | Council Bluffs Police Department

 

Los padres del joven explicaron que el día de su desaparición, el chico se molestó y se fue de casa corriendo, además, al parecer actuaba de forma irracional debido a unos medicamentos que estaba tomando en ese momento. La policía se puso en contacto con otros miembros de su familia, así como con centros policiales y también con la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas, pues había sido deportado a Honduras antes de volver a Estados Unidos, pero no lo encontraron.

Ahora los investigadores creen que el joven fue hasta el supermercado, donde se subiría a los refrigeradores, zona que era un almacén de mercancías y que era utilizada por los trabajadores para esconderse y tener un descanso no oficial. Sin embargo, Larry se habría caído por el hueco de unos 46 centímetros de ancho que había entre el frigorífico y la pared, quedando atrapado y sin posibilidad de ser oído debido al ruido de los compresores de las neveras. Esta hipótesis nace a partir de los resultados de la autopsia que muestra que el cadáver no presenta ningún signo de trauma, por lo que se considera que el caso fue una muerte accidental.