Amputan las extremidades a un bebé de 11 meses al sufrir sepsis en el Reino Unido

Tras ingresarlo en un centro médico, fue inducido al coma al día siguiente
Imagen de Oliver, que ha sufrido una de las peores enfermedades | Abbie Wardle - Facebook

 

La madre de un bebé que ha perdido las cuatro extremidades a causa de una infección de garganta ha querido explicar la historia de su hijo.

La madre del pequeño, Abigail Wardle, de 23 años y natural de Locolnshire (Reino Unido), descubrió que el ‘punto blando’ de la parte posterior de su cabeza estaba hundido, por lo que llevó a su hijo al médico. Allí, los doctores indujeron el coma al menor, de 11 meses, tras descubrir qué le pasaba a su hijo: tenía sepsis.

Tras llegar a este diagnóstico, los médicos informaron a los padres de que el menor tenía un porcentaje muy pequeño de superar la dolencia. Al poco, tuvieron que amputarle las extremidades, pues tenía las manos y las piernas moradas.

Simplemente no puedo explicar lo que se siente al vivir lo que vivido estas dos últimas semanas. Siempre supimos que Oliver iba a necesitar amputaciones en las cuatro extremidades, pero viendo su pierna izquierda deteriorándose dramáticamente día tras días no ha sido fácil. Anoche tuvo lugar lo que más temíamos, algo que ninguna madre debería presenciar. La enfermera y yo nos dirigimos al cuarto de mi hijo para cambiarle el pañal y vimos cómo su pierna se desprendió de su cuerpo. He perdido la cuenta de la cantidad de veces que le dije a los médicos que ésta no aguantaría hasta la cirugía, pero me tomaban como a una madre prepotente. Me dijeron constantemente que su pierna no se caería, que su cuerpo sabía lo que era bueno y lo que era malo y que empujaría la maldad. Estoy absolutamente traumatizada por lo que he visto pero voy a conseguir salir adelante con la ayuda de mi pequeño, de mis amigos y de mi familia. Lo más importante de todo es que Oliver sigue siendo ese bebé sonriente como siempre. Él acaba de romper mi corazón; no puedo creer que todavía esté sonriendo feliz después de lo que vivido. Qué hombrecito tan duro tengo, es una inspiración. Aquí está el siguiente capítulo de nuestro viaje.

Ahora, el hijo de la mujer ya se encuentra en su domicilio y en breve tendrá las prótesis. «Algunas personas pueden sentir lástima por nosotros, pero me siento la madre más afortunada del mundo, todavía tengo a Oliver con nosotros, puede que no tenga manos ni pies, pero sigue siendo mi pequeño valiente y sonriente», asegura la madre.

«Lo que pasamos fue horrible y nunca había estado tan asustada en mi vida, pero Oliver es tan valiente que sabía que yo también tenía que serlo. Soy su madre y es mi trabajo luchar por él y hacerlo sentir seguro», añade.

«Sus manos y pies habían comenzado a ponerse morados, y solo recuerdo pensar que tenía frío y pedir a los médicos que le pusieran unos calcetines. Un médico nos sentó y dijo: ‘Tu hijo está muy mal’ y yo pensé: ‘Lo sé, está en coma y conectado a una carga de máquinas, pero no tenía ni idea de lo enfermo que estaba», explica.