Una joven fallecida en el incendio de Londres llamó a sus padres para despedirse

A las 4.07 horas de la madrugada, la joven llamó pidiendo ayuda entre gritos: «De aquí no podemos salir, estamos bloqueados. Mamá, me doy cuenta de que estoy muriendo».
Gloria Trevisan y su pareja, Marco Gottardi | Instagram / @glo_trevi

 

Gloria Trevisan y su pareja, Marco Gottardi, fallecieron en el incendio de la torre de Londres. En los instantes en que se estaban propagando las llamas por todo el edificio, la joven de nacionalidad italiana, que se había trasladado a la ciudad hacia solo tres meses, decidió realizar la última llamada a sus padres. A través de la abogada de la familia, Cristina Sandrin, las palabras de Gloria han salido a la luz, ya que en esos momentos, se estaba grabando la conversación en el teléfono: «Mamá, me estoy muriendo. Gracias por todo lo que has hecho por mí». Según el periódico ‘ABC’, la joven realizó la llamada a sus padres, Emanuela y Loris, a las 4.07 horas de la madrugada, donde gritaba pidiendo ayuda: «De aquí no podemos salir, estamos bloqueados. Me duele mucho el no poder abrazaros nunca más. Tenía toda la vida por delante. No es justo. No quiero morir. Yo quería ayudaros. Os doy las gracias por lo que habéis hecho por mí. Mamá, me doy cuenta de que estoy muriendo. Iré al cielo. Os ayudaré desde allí».

La abogada de Trevisan ha asegurado que después de escuchar las últimas palabras de la joven, no ha podido reprimir el llanto: «He llorado. Se escucha a la joven contar paso a paso lo que iba sucediendo». Gloria y su pareja, tuvieron que emigran de Italia hasta Inglaterra para poder realizar su sueño de trabajar como arquitectos, ya que, a pesar de haber conseguido licenciarse con la máxima nota, no encontraban trabajo o les ofrecían sueldos humillantes. «Le proponían trabajar por 300 euros al mes. No quería ser una carga para nosotros, así que decidió marcharse al extranjero con Marco. En pocas semanas tuvo ocasión de ganar 1.800 esterlinas (2.100 euros) al mes. Londres le supo ofrecer lo que merecía por sus capacidades», ha explicado la madre. 

 

Por su parte, el padre culpa al Estado de la muerte de su hija por haber provocado que tuviera que emigran para encontrar un trabajo digno: «Es culpa del Estado, que obliga a nuestros hijos a escapar al extranjero para encontrar un trabajo». Ahora, tras haber tenido que escuchar en directo como fallecida su hija, lo único que quieren es que se encuentren los cadáveres para poder despedirse de ellos como es debido y que sus cuerpos descansen en Italia.