La Santa Compaña de Galicia, la leyenda que no convenía desmentir

Descubre cuál es el mito de este cortejo de ánimas en pena
La Santa Compaña | HOROSCOPOMAGICO.COM

 

Una de las tierras con mayor número de leyendas sobre magia y brujería dentro de España es sin duda Galicia, donde se unen tradiciones espirituales como el Camino de Santiago con historias de meigas, que haberlas, haylas. Y sin olvidar la Santa Compaña, nombre con el que se conoce una procesión de ánimas en pena que deambula por los bosques y caminos solitarios, según tradiciones que se remontan a hace cinco siglos.

No se trata de un fenómeno exclusivo de Galicia, conste; en otros puntos del país hay historias similares con nombres diferentes: El Cirio, La Visión, la Estantigua, La Güestia, el Corteju de Genti de Muerti, la Estadea o la Hueste de ánimas son otras leyendas similares en la que los vivos y los muertos mezclan sus destinos entre fuego purificador y la purga de pecados o promesas incumplidas. Es más, incluso fuera de España, en la región de Gales, podemos hallar tradiciones similares.

 

Qué es la Santa Compaña: un acercamiento a su definición

La Santa Compaña es difícil de definir, y cada zona atribuye a este cortejo unas características propias. En rasgos generales, se puede describir como una procesión de almas en pena, ánimas del purgatorio incluso, que recorren los caminos de Galicia al caer la noche pidiendo a los vivos que recen por su eterno descanso, o bien, para anunciar que pronto alguien del pueblo morirá.

De este modo, la Santa Compaña pediría que se de una misa por las almas de sus componentes, o que en casa se ore por ellas si es oración lo que reclaman; que alguien que aún está vivo les ayude a alcanzar el descanso, la luz que se les niega una vez cayeron en brazos de la muerte.

 

En el caso de que se considere a la Santa Compaña como un mensajero que anuncia la muerte, se dice que visitará una zona para reclamar el alma de algún vecino, o reprochar a la familia de alguien que ya murió los errores e injusticias que cometieron con el mismo mientras caminaba por este mundo.

Se suele decir que los miembros que forman la Santa Compaña van descalzos, con túnicas de color oscuro largas, que llegan al suelo, y con una capucha que no permite que se les vea el rostro, por lo que no se puede identificar quiénes son, o quiénes eran. En las manos llevan algún elemento que aporte luz, como puede ser antorchas, o quizá velas; muchos testimonios que se han cruzado con la Santa Compaña apuntan que a su paso dejan un fuerte olor a cera.

Sobre el número de personas que componen la Santa Compaña tampoco hay consenso: unos dicen que seis personas, otros que doce… Y así, hasta medio centenar de almas en pena, según han apuntado aquellos quienes la han visto.

 

La Santa Compaña era muy popular en la Galicia Rural | España Diario

 

Una compañía que de santa no tiene nada

La Santa Compaña está entroncada con las creencias cristianas, de ahí que tenga el nombre de santa incluso. Más allá de las oraciones y las misas que se rezan por las ánimas que forman este cortejo, se menciona ciertos objetos propios de la religión cristiana en las leyendas que envuelven al mito.

Así, a veces se describe que al inicio de la Santa Compaña va un vecino de la localidad por la que se aparezca, quien llevaría en sus manos una cruz; otras veces se habla de un caldero lleno de agua bendita, o de la pila bautismal de la iglesia del pueblo. Estos elementos son los que le valen la fama de ser santa, aunque tampoco nos podemos olvidar de un estandarte, o de una campanilla, que también se menciona en algunas regions.

 

La persona viva que encabeza la procesión de la Santa Compaña, como decimos, es una persona viva, vecina del pueblo, y su participación en la procesión anuncia que pronto llegará su muerte. Así, como si de una maldición se tratase, por las noches se despertará, saldrá de su casa en el mayor de los sigilos, y participará en el cortejo. Sin haber dormido, volverá a su cama, donde despertará, sin recordar nada. Para poder salvarse, esa persona le debe dar la cruz que lleva a otro caminante que se encuentre en su camino, y lograr que este acepte.

¿Y cómo se protege uno de la Santa Compaña, para que no te lleve cada noche con ellos a hacer esa siniestra procesión, entre túnicas y antorchas, rezos y almas en pena? Según se dice, hay que hacer un círculo a tu alrededor; una forma geométrica que en la magia blanca siempre ha sido símbolo de protección. Hay quien menciona que dicho redondel debe trazarse con la rama de un olivo que haya sido bendecida, pero lo cierto es que será bastante difícil tener una de estas características a mano si de improviso te encuentras con la Santa Compaña.

 

Otras personas dicen que hay que evitar ver a las almas de la procesión, y para ello hay que tumbarse en el suelo, bocabajo. O tener las manos ocupadas para que no puedan pasarte la cruz: jugar con un palo, echarse algo a la boca (¡aunque sea esas monedas que tienes en el bolsillo!)…

De manera oral, podremos rechazar el dudoso honor de encabezar la procesión diciendo «Cruz ya tengo», o invocando el nombre de Jesucristo y extendiendo los brazos en cruz.

 

La Santa Compaña es de las leyendas de España más famosas. | Imagen de: Wikimedia Commons.

 

Por qué a la Iglesia le interesaba esta leyenda

Como hemos explicado, la Santa Compaña no tiene nada de Santa, y de hecho, su principio más elemental choca con el cristianismo. Los muertos van al cielo, el infierno o el purgatorio, pero las santas escrituras no ofrecen la posibilidad de que sus espíritus permanezcan en por la Tierra vagando, pidiendo oraciones, o reclamando almas de vivos. De hecho, según el Apocalipsis de San Juan, solo cuando llegue el día del juicio los muertos se levantarán de sus tumbas.

Sin embargo, los párrocos de las iglesias gallegas no se esforzaban en desmentir su existencia por una razón económica. Si los vecinos creían en la Santa Compaña, seguirían pidiendo misas para el descanso de los miembros del cortejo. Y como era de esperar, el párroco recibía dinero por dedicar esas ceremonias, y no precisamente de manera barata.

¿Por qué ya no tiene arraigo la Santa Compaña?

La Santa Compaña fue muy popular en siglos pasados, cuando podías cruzarte con ella por caminos oscuros una vez el Sol se ponía. Hablamos de una época en la que los caminos eran de tierra y de piedra, sin iluminación; que ahora todo esté lleno de carreteras iluminadas por farola pone difícil a las ánimas encontrar un terreno acorde por el que caminar, mientras piden oración.

🔴 Los entresijos y las peleas de SÁLVAME en DIRECTO ¡Pincha aquí!

Comentarios