El asesino de la catana asegura que lleva una vida completamente normal

Está casado, con una hija, trabaja de bróker en la Bolsa e, incluso, es un miembro respetado de un grupo evangelista
El asesino de la catana, José Rabadán Pardo
El asesino de la catana, José Rabadán Pardo | Cedida
 
Todos los crímenes son terribles pero algunos, incluso, escalan hasta la categoría de infames. Todos los acabados en ‘cidios’: genocidios, parricidios, regicidios, infanticidios, etc, cuentan con la connotación de, aparte de suponer la muerte atroz de personas son, o bien masivos, o bien fruto de la discriminación social, o del abuso entre las relaciones familiares. Es decir, implican matar a muchas personas por ser lo que son: pertenecientes a una raza, a una categoría, a un ideal o incluso a la misma familia que el asesino.

 

La historia está plagada de estos crímenes nefastos, desde los regicidios de dinastías enteras hasta los genocidios de pueblos que han acabado al borde el exterminio. Sin embargo, cuando se conocen ahora, en pleno siglo XXI, parece que sea irreal, que sea algo prácticamente inconcebible. Es en estas situaciones cuando uno se pregunta si estos crímenes tienen redención, si las personas pueden reeducarse y convertirse en personas sanas socialmente, funcionales y, en definitiva, normales.

 


Uno de estos casos, extremadamente mediático, fue el caso del llamado asesino de la catana, José Rabadán Pardo, que hace 17 años asesinó a sus padres y a su hermana de nueve años mientras dormían. Por aquel entonces Rabadán tenía 16 años y, aunque parezca mentira, desde su sentencia han cambiado muchas cosas y ahora lleva una vida totalmente distinta; de hecho, el asesino de la catana, como explica ‘El Mundo’, es una persona distinta.

 

Una vida normal a pesar de su atroz crimen

José Rabadán ha cambiado mucho: tras asesinar a sus padres y a su hermana en Murcia y ser diagnosticado de psicosis epiléptica idiopática consiguió que su pena se redujera considerablemente, y llegó a cumplir seis años en centros de menores, más dos años de libertad vigilada. El Juzgado, en realidad, le había condenado a 12 años de internamiento en un centro terapéutico, pero gracias a la Ley el menor parte de su pena fue reducida.

 

Al salir de prisión, el asesino de la catana parecía una persona distinta: se casó con una mujer con la que tuvo una hija, consiguió un distinguido trabajo como bróker en la bolsa e, incluso, ha acabado siendo miembro de un grupo religioso evangelista. Un cambio realmente sorprendente para una persona que, cabe recordar, mató a sus padres y a su hermana. Curiosamente, parece que el sistema penitenciario sí ha logrado reeducarlo e insertarlo de nuevo en la sociedad.

Mató a sus padres y a su hermana de nueve años mientras dormían
Mató a sus padres y a su hermana de nueve años mientras dormían | Cedida

Protagonista de su propio documental

Ahora, tras protagonizar muchos titulares, entrevistas y documentales, ha decidido aparecer con la cara descubierta en un documental que se estrenará este mes de noviembre. El programa es creación de la cadena DMax, y presentará su caso y su evolución bajo el título 'Yo fui un asesino'. En la promo, el asesino de la catana se presenta con una frase simbólica y muy potente: «Me llamo José Rabadán Pardo. Maté a mis padres y a mi hermana cuando tenía 16 años. He sido juzgado, condenado y rehabilitado. De las dos primeras hay constancia, pero de la tercera... ¿quién sabe?», sentenciaba.