Todo sobre Conchita, la famosa poligrafista de 'Sálvame Deluxe'

La mítica poligrafista de ‘Sálvame Deluxe’ ha desvelado algunos detalles de su vida privada como su salto al mundo de la televisión o su anterior trabajo antes del polígrafo
Conchita en 'Sálvame' | Cedida

La mítica Conchita Pérez Casorrán, cuyo rostro vemos cada sábado en ‘Sálvame Deluxe’ con los intensos polígrafos de los famosos, ha saltado ahora a los medios con secretos desconocidos.

Poco se sabía de la vida privada de Conchita, hasta ahora la poligrafista más popular de la gran pantalla se mantenía en la sombra de la vida pública. Ha sido ahora cuando ha desvelado algunos detalles de su vida privada.

De este modo, ‘Lecturas’ ha hecho un repaso a la larga trayectoria profesional de la misma, centrándose en detalles que hasta ahora pocos conocían.

Ha trabajado en la banca y ha sido dueña de una empresa

Más allá de ‘buscar la verdad’, Conchita ha trabajado de cara al público. «Trabajé en la banca y, como mandaba tanto y siempre iba con traje de pantalón, hubo un momento en el que me llamaban 'el hombrecito’», ha dicho.

Además, ha desvelado que estuvo al frente de un hotel familiar durante 20 años. Pero las sorpresas no se quedan ahí, Conchita ha admitido que también aprendió a soldar y dirigió una empresa de productos petrolíferos.

Cerrada al amor

«Soltera de vocación», así se ha definido en cuanto al amor. «No me veía casada. Veo muchas mujeres casadas y todo son problemas. Me envidian», ha desvelado la poligrafista.

18.000 euros en polígrafos

La tarea de poligrafista no la deja en plató, Conchita ha contado que en su casa guarda tres polígrafos cuyo valor alcanza cada uno los 18.000 euros. Además, trabaja por sesiones: «La sesión del polígrafo cuesta 375 euros, dura dos horas y media e incluye un informe».

Un dinero que guarda bajo llave. La televisiva se ha definido como una mujer ahorradora cuyas compras las hace en el chino, de hecho cuando llega a la estación de tren para coger el taxi, cruza al otro lado de la avenida «porque me cuesta tres euros más barato».

Pero no solo eso, incluso cuando la cadena le ofrece un taxi, ella decide coger el tren de cercanías y no aceptar el servicio de Telecino.

Verdades que jamás desvelará

¿Qué conoce de los famosos? Muchas veces nos hemos preguntado por la información que guarda sobre los famosos, si desvela todo lo que sabe, si se guarda cosas que no cuenta…

A esta pregunta ha dicho que «si hablara de lo que sé de los famosos sería una indiscreción por mi parte. No tengo precio. Todo se irá a la tumba conmigo».

Incluso le han llegado a sobornar: «Han querido comprarme. Saben que la verdad sale, pero no les dejo. ¡Ni hablar! Eso no se puede hacer».

¿Fue Belén Esteban sincera?

Conchita Pérez junto a Belén Esteban | Cedida

De hecho, uno de los polígrafos más cuestionados hasta el momento ha sido el de Belén Esteban y su relación con el mundo de las drogas. Gracias a ‘Lecturas’, al fin se conoce la verdad.

«Es la más sincera de Sálvame. [...] Con ella, hubo dudas. Le hice un polígrafo cuando estaba intentando dejar la adicción y, luego, recayó. En aquel momento, era verdad que lo había dejado, necesitaba el apoyo de la gente y quiso hacer un poli para demostrarlo», ha admitido.

«Al final, lo consiguió. Su evolución es admirable. Es simpatiquísima, buena gente y muy cercana», ha dicho Conchita.

Nuevos retos profesionales

En su mente, un nuevo frente profesional: hacerle el polígrafo a Isabel Pantoja. ¿Se sentará algún día la tonadillera frente a Conchita?

«Ojalá se lo pudiera hacer a Isabel Pantoja. La admiro muchísimo; y a su hija, también. Isa ha venido mucho al Deluxe y nunca ha accedido a hacerse la prueba, ni siquiera en momentos en los que había mucho interés social», ha insistido.

¿Por qué se hizo poligrafista?

Su carisma y solidaridad le hicieron dar el salto a este mundo: «Fui víctima de una falsedad que creó en mí una duda». «Me formé en poligrafía profesional para que la gente no pasara por lo que yo viví», ha añadido.

Pero su vida profesional cambió en el momento que decidió pasarse a la televisión. Algo que su madre rechazó: «A mi madre no le gustó nada verme en la televisión. Al principio, sufrió mucho. [...] Cuando se me acercaba la gente lo llevó mejor».

Por desgracia, su madre falleció hace tres años, una pérdida que ha dejado un vacío muy grande en la vida de Conchita y que todavía no ha superado.