Sálvame, en shock: Kiko Matamoros puede quedar ciego

El colaborador confesaba haber perdido la visión total de su ojo derecho y gran parte del izquierdo
El colaborador Kiko Matamoros en el estreno de la película 'Litus' en Madrid el 3 de septiembre de 2019
Kiko Matamoros podría quedarse totalmente ciego | España Diario

Kiko Matamoros lleva años conviviendo con una enfermedad cuyas consecuencias pueden ser desastrosas para su día a día. El colaborador de 'Sálvame' confesó la gravedad hace un año: «Hace nueve años y pico me diagnosticaron el glaucoma. Tenía entonces cuarenta y tantos por cierto de visión en el ojo derecho y un poquito mermada la del ojo izquierdo».

Sin embargo, la realidad por la que atraviesa Matamoros está siendo mucho peor de lo que se podía imaginar. El glaucoma es una enfermedad que no tiene cura y cuyo desenlace —si no se siguen las recomendaciones médicas— puede ser la ceguera total en poco tiempo. Esto es precisamente lo que le puede ocurrir al colaborador que ya ha perdido gran parte de visibilidad.

«Hoy ya no tengo visión en el ojo derecho. En el otro tengo la suficiente... Voy perdiendo visión pero espero que la cosa tarde» confesaba durante la emisión en directo de 'Sálvame' y ante la estupefacción de todos sus compañeros. Poco a poco, Kiko va notando como la progresión del glaucoma va condicionando su vida hasta el punto de no poder conducir o tener algún percance al andar.

«Por la noche no conduzco y por el día cada vez lo hago menos. Aunque tengo mi permiso de conducir tengo limitaciones. En el día a día no tengo muchas, algún tortazo me doy o algún objeto que me como» explicaba. Kiko Matamoros tiene claro que gran parte de la rápida evolución hacia una posible ceguera total, recae en no haber seguido las pautas que los médicos le recomendaron.

Kiko Matamoros en el plató de 'Sálvame' el 14 de marzo de 2019
Kiko Matamoros confesaba en 'Sálvame' que podría quedarse ciego | Telecinco

El colaborador no quiso que el glaucoma le supusiera un cambio en sus hábitos de vida hasta el punto de llegar a condicionarla, y es por ello que no siguió los consejos que le dieron para evitar que la progresión de la enfermedad fuera rápida: «Los médicos me dieron una serie de recomendaciones que no he cumplido porque prefiero vivir a mi manera... la calidad de vida es según se mire. Prefiero mi calidad de vida que lo que otros entienden por ello».

A pesar de haber perdido la visión total de su ojo derecho y parte del izquierdo, Kiko se muestra esperanzado de que el desenlace tarde algo más de lo que le predijeron los médicos: «También me dijeron en su momento, como un plazo más o menos optimista, que podría durarme la cosa diez años. En plano no veo bien y por las escaleras tengo muchas dificultades» contaba a pesar de ser consciente de que en algún momento la ceguera puede ser total.



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