Controlar las nucleares, la estrategia de Puigdemont para negociar con Rajoy

El President consideró tomar el control de las tres centrales nucleares instaladas en Cataluña para obligar al gobierno a iniciar un diálogo sobre el Procés
Central Nuclear d'Ascó
Central Nuclear d'Ascó | EspañaDiario.es

 

Continúan apareciendo estrategias de negociación que Puigdemont contemplaba para lograr obtener el diálogo y la aceptación del gobierno al proceso independentista. Como informa El Confidencial, el President planeaba tomar el control de las infraestructuras nucleares que se encuentran en territorio catalán, para de este modo llegar a una situación en la que Mariano Rajoy se vería obligado a escuchar las pretensiones de la Generalitat.


Lo anterior se comprendió de los documentos incautados por la Guardia Civil en el despacho del secretario de Hacienda catalán, Lluís Salvadó. En ellos, aparecía la intención de crear 14 estructuras de Estado, que permitirían la situación de alerta desde el gobierno y la necesidad de iniciar el diálogo. El Govern trató de apoderarse de los activos energéticos que se mantenían en el control de España y que estaban dentro del territorio catalán.

 

De este modo, el ejecutivo catalán consideró que la mejor opción era tomar el control del sistema eléctrico, en el cual Cataluña cuenta con tres de las siete centrales nucleares instaladas en territorio español, Ascó I, Ascó II y Vandellós II, entre las cuales se llega a sumar la mitad de la potencia nuclear de la que dispone el país. Con esto, Puigdemont dispondría de la capacidad de causar un grave problema al sistema de energía español, pudiendo generar un importante crecimiento de los precios de la luz, además de poder cortar el suministro de electricidad en todo el territorio.


Un peligro controlado con la red de energía

Además del peligro existente por la toma de control de las centrales nucleares, aparecía otro foco de alarma en el cual la Generalitat estaba interesado: la comunicación eléctrica entre España y Francia. El único punto de interconexión entre ambos países está situado en Cataluña, en la zona de los Pirineos, y se podría utilizar como segunda arma en caso de que España necesitara comprar energía con su país vecino, la cual la podría ofrecer a un precio más económico. Tomando el control de esta red, Cataluña podría limitar al resto de territorio de energía eléctrica y de negociación con terceros.

 

Sin embargo, existe la opinión de que no sería tan sencillo realizar esta acción. Se trata de estructuras que dependen del sistema eléctrico nacional, mayadas y centralizadas, además de operadas por la Red Eléctrica de España, la cual tiene la capacidad de decidir cuándo conectarlas y desconectarlas. Además, el punto de interconexión cuenta con la protección del Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas, que depende del Ministerio de Interior, y que ha incrementado su vigilancia con Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado desde que aumentó el estado de alerta por terrorismo.

 

España podría autoabastecerse

El experto en ingeniería, Mario Berná, explicó que, de darse esta situación con el control de las centrales nucleares, no había motivo para no confiar en que España podría abastecerse de manera independiente. El también socio de Ingebau, una consultora especializada en el mercado eléctrico, afirmó que España consume menos de la mitad de la potencia que tiene instalada, motivo por el que, con las estructuras disponibles, podrían generar la energía suficiente. Sin embargo, advierte de que de llegarse a esta situación, a corto plazo, el problema se traduciría en un importante incremento de los precios de sumistros.

 

Cabe destacar que, según los datos entregados por la Asociación Española de la Industria Eléctrica, en la actualidad, Cataluña es la comunidad autónoma que aporta una mayor cantidad en la generación de energía en el conjunto del país, facilitando el 21,3% del total producido. La siguiente región con mayor potencia, Galicia, cuenta con un registro del 11,6%, prácticamente la mitad.