Los siete agresores de Santi, el menor fallecido en el hospital tras entrar en muerte cerebral, San Sebastián

Los agresores se enfadaron después de recibir una negativa para darles tabaco
Los agentes han detenido a siete personas relacionadas íntimamente con la muerte de Santi | España Diario

 

Se ha confirmado el fallecimiento de Santi este pasado domingo, 28 de abril. Santi se encontraba en estado de muerte cerebral desde la madrugada del viernes, cuando fue víctima de una brutal paliza que le dejó en ese estado en San Sebastián. Finalmente, Santi ha fallecido en el Hospital Donostia.

Santi era un menor de 17 años que vivía con su padre en Reocín, en Cantabria, pero que solía ir a San Sebastián, pues su madre y su hermano mayor residen allí. Santi era bastante asiduo de la localidad vasca, pues ya había formado amistades a partir del tiempo que pasaba allí.

Los hechos

La noche del jueves al viernes, Santi, su hermano y un amigo salieron de fiesta por la zona del Club Náutico y del Ayuntamiento. Estuvieron en una discoteca de la zona hasta que cerró, sobre las 05.00 horas de la mañana. En ese momento, un joven les pidió un cigarro.

Por lo que se postula, la respuesta de Santi y su grupo habría sido negativa. Le espetaron que no tenían tabaco, algo que no era cierto. Entonces fue cuando empezó todo. El chico que les había pedido un cigarro y sus amigos—7 entre todos—, descubrieron que Santi y sus acompañantes les habían mentido y entraron en cólera.

Empezaron a golpear y a agredir a Santi y su grupo. En breves segundos, el joven fallecido ya se encontraba en el suelo, recibiendo multitud de golpes y patadas. Según las informaciones que se manejan, uno de esos golpes habría afectado al bulbo raquídeo de Santi y es por ese motivo que entró en muerte cerebral, de la que no consiguió salir durante este fin de semana, siendo el domingo el día de su fallecimiento.

Los detenidos

En total se han practicado hasta siete detenciones por esta pelea. De los detenidos, dos son de origen magrebí, tres son de origen rumano y otros dos son de origen español. Las edades de los agresores se pueden emplazar entre los 18 y los 25 años, además, la gran mayoría de ellos residen a las afueras de Irún.

La prueba clave que hará que los agresores sean declarados culpables de un delito que, en principio fue de lesiones graves, y que ahora se ha convertido en homicidio, es la cinta en la que ha quedado registrada la pelea y en la que se puede diferenciar entre los agresores. La cámara en cuestión pertenece al Ayuntamiento, lo que hará que se pueda determinar con más criterio y certeza el grado de responsabilidad de cada uno de los agresores por la muerte de Santi.