Toñi, la estanquera que echó a su atracador pese a que su madre murió en un robo en Algezares (Murcia)

En el año 2000 su madre fue asesinada tras un intento de robo
La estanquera logró atemorizar al ladrón y acabó huyendo del negocio. | DailyMotion / El Español

 

Toñi, la estanquera de Algezares, una pedanía de Murcia, se plantea muy seriamente empezar a atender a sus clientes tras una mampara de cristal blindado. El motivo es que ha sufrido dos robos desde el mes de junio hasta el mes de noviembre. En ambos atracos los ladrones llevaban armas y sus rostros iban ocultos por cascos de moto, según ha publicado ‘El Español’.

El atraco

Toñi sufrió el último atraco el domingo, 3 de noviembre a las 21.13 horas, cuando estaba prácticamente cerrando. Gracias a la cámara de seguridad que tiene instalada en el negocio, pudo grabarse el suceso.

Lo más impresionante es que Toñi, de 63 años, no se arrugó ante el ladrón y le hizo frente, teniendo que salir este corriendo del local, llegando Toñi a quitarle el casco. «Vino directo hacia la caja y me dijo: ‘Esto es un atraco, dame el dinero», explica al medio citado anteriormente. Añade que: «Me sacó una navaja y como lo vi encima de mí, comencé a darle empujones».

El ladrón, armado con una navaja, le colocó la navaja en el costado a la estanquera, pero esta ha explicado que: «Empecé a forcejear para protegerme. Cuando vi que huyó hacia la calle, salí corriendo detrás de él y comencé a pedir ayuda: ‘Al ladrón, al ladrón, al ladrón…».

 

Tras el suceso, todos en los alrededores de Algezares han conocido la noticia y le han presentado sus ánimos y respetos a la estanquera: «Eres muy valiente», le dice Miriam, amiga de la mujer.

Con todo, a lo largo de este mes de noviembre, otros negocios han sufrido atracos. Es el caso de una gasolinera y por ello los vecinos empiezan a preocuparse sobre la ola de robos y atraco que sufre la zona. «El problema que tenemos es que esto es un pueblo dormitorio porque la gente trabaja en Murcia», dicen algunos vecinos a ‘El Español’.

También ha explicado la estanquera que en el robo que sufrió en junio no actuó de la misma manera que esta última vez. «En el primer robo que sufrí en junio me tuve que quedar inmóvil porque uno de los ladrones llevaba una pistola. No sabía si era real o de fogueo, pero no me arriesgué a comprobarlo. Los dos asaltantes llevaban un casco integral de motorista. Uno de ellos me apuntó con el arma y el otro tiró a mi amigo al suelo y se fue a por la caja. No se llevaron nada porque tenía el dinero escondido, pero en el robo de noviembre salí detrás del ladrón porque me cogió 200 euros», explica.

El valor de Toñi

La reacción de Toñi cobra el doble de valor cuando explicó a ‘El Español’ que su madre falleció en el año 2000, cuando un drogadicto le cortó el cuello. Además, conocen la identidad del hombre que acabó con la vida de su madre, un vecino del pueblo apodado ‘El Rata’.

«(‘El Rata’) Hizo fechorías por todos lados y a mi madre la había atracado en el estanco en varias ocasiones, a veces ella le daba dinero para que la dejase en paz. Una noche de agosto esperó a que mi madre cerrase el estanco y se metió en la casa para asaltarla. Se coló a través de una ventana, pero es anoche mi madre no llevaba dinero y la mató», explica al medio.

Finaliza diciendo que: «Este robo lo ha removido todo y se me vienen muchos recuerdos a la cabeza: tengo miedo de que ‘El Rata’ venga por aquí», sentencia.