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La Guardia Civil alertó de su «incapacidad» para proteger a Cristian, el niño asesinado en Beniel por su padre

En un informe enviado a los juzgados, que sin la suspensión del régimen de visitas no podían actuar pese a la «vulnerabilidad» del menor
David tenía antecedentes por malos tratos, acoso e incumplimiento de una orden de alejamiento hacia su exmujer | Telecinco

Las circunstancias la muerte de Cristian, de 11 años, a manos de su padre David, condenado por violencia de género y con una orden de alejamiento de la madre, ha hecho abrir el debate sobre las medidas de protección que se aplican que hijos de maltratadores.

La propia madre del menor asesinado se quejaba por la actuación de la Guardia Civil. La Benemérita, sin embargo, emitía un informe, enviado previamente al crimen a los juzgados, donde advertía de su «incapacidad» para proteger al menor pese a la situación de «vulnerabilidad» de este. En el documento, según publicaba 'El Mundo',  lamentaban que pese los antecedentes del padre, no podían impedir que viera al pequeño porqué no se había suspendido el régimen de visitas.  

La situación había llegado al límite en las últimas semanas

En el pueblo murciano de Bienes era conocida la situación inestable de David, 'El Cartegenero'. Fue sobretodo cuando su exmujer y madre sus dos hijos, Laura, decidió marcharse harta de las coacciones y agresiones, por las que ha sido condenado en dos ocasiones por violencia machista. El pasado mes de junio un juez dictó una orden de alejamiento, que él quebrantó el día 18. Pese a imponerle una pena de 4 meses de cárcel, no ingresó en prisión. 

Finalmente, el 26 de julio, decidió que se vengaría de su ex de la manera más cruel posible. Ese día, David debería haber devuelto al menor de 11 años, tras su correspondiente visita, a las ocho de la tarde. Pasada media hora y como no cogía el teléfono, Laura decidió avisar a la Guardia Civil.  

Los agentes se encontraron con el domicilio del asesino cerrado a cal y canto. Fue necesario un cerrajero para entrar en la casa. Allí se encontrarían con el cuerpo del menor y de su padre y homicida, este ahorcado en la cocina. Los peores presagios del entorno familiar y los vecinos se hacían realidad. La falta de un efectivo protocolo de protección convertía a Cristian en el menor número 29 que era asesinado por su padre como venganza.