Ferny, el joven de 20 años que perdió la vida celebrando que había encontrado trabajo

El joven y cuatro de sus amigos volvían de celebración hacia Alcantarilla cuándo chocaron contra una catenaria del tranvía
La pandilla circulaba por la rotonda Juan XXIII de Murcia cuando se produjo el accidente | Cedida

Fernando, Manu, Pedro José, Alberto José y Fran se conocieron en Segundo de la ESO y desde ese momento nunca rompieron su amistad. Los seis jóvenes, vecinos de Alcantarilla, en Murcia, solían pasar las tardes junto charlando en la plaza de las Cayitas, jugando con los limones de las huertas cercanas o saltándose las vallas de los colegios de la zona para jugar al fútbol sala.

Pero la amistad de los seis jóvenes se vio truncada para siempre el pasado sábado 16 de noviembre, momento en que la pandilla decidió salir a celebrar que uno de ellos, Fernando, de 20 años, había encontrado trabajo.

Pero Fernando, Ferny para sus amigos, no pudo volver a trabajar el día siguiente y murió en un terrible accidente de tráfico, cuándo el coche en el que viajaba la pandilla se empotró contra una catenaria del tranvía de Murcia.

«El sábado fue su primer y último día de trabajo», explica su amigo Manu, quien recordaba que él le consiguió el empleo como albañil en una empresa que realiza unos arreglos en el estadio Cartagonova. El joven relataba, entre lágrimas, lo sucedido a ‘El Español’, mientras remarcaba la gran pérdida que significa para él: «Era como un hermano para mí».

La fiesta de la pandilla empezó en casa de uno de ellos, donde tomaron unas cuantas cervezas, después decidieron trasladarse a algún local de ocio para continuar la fiesta y celebrar que Ferny había cobrado su primer día de trabajo. Los jóvenes se dividieron en dos coches para llegar hasta Murcia. En una viajaban Manu, Fernando y su primo José y en el otro Pedro José, Fran y Alberto. En la capital, la pandilla pasó el rato en un pub de la zona. Manu decidió retirarse a las dos, fue a buscar a su pareja que estaba por allí y volvió a casa con su Golf. El resto de la pandilla se quedó de fiesta con la intención de volver con el Seat Ibiza de Pedro José.

El coche atravesó la rotonda como si fuera una recta

Pasadas las 5.00 de la madrugada, el grupo decidió regresar a casa, conduciendo el coche Pedro José, con Ferny de copiloto y el resto de la pandilla en los asientos traseros. En el camino de vuelta, en la Plaza Juan XXIII de Murcia, el coche se subió a la rotonda y acabó colisionando frontalmente contra el poste del tranvía.

Fernando murió en el acto, ya que quedó atrapado en el asiento del copiloto, el airbag aplastó su rostro y las rodillas le quedaron dobladas hasta el pecho, debido a la presión del capó, que se había hundido hacia el salpicadero del vehículo. La violencia de la colisión fue tal que uno de los chicos que viajaba en los asientos traseros salió expulsado del coche y su cuerpo acabó en medio de la plaza.

 

El coche quedó encastado en la catenaria del tranvía | Cedida

 

La Policía Local de Murcia, a cargo del caso, cree que una de la hipótesis más probables es que el accidente tuviera lugar porqué los jóvenes habían superado con creces la velocidad permitida en la zona —50 quilómetros por hora—. Según los agentes «el coche, en vez de girar, fue recto hasta colisionar brutalmente contra la catenaria del tranvía». Ahora, se investiga si Pedro José, el conductor, había bebido o consumido sustancias antes de coger el coche.

El pasado domingo se le dio el último adiós a Ferny, al cual asistieron decenas de jóvenes y familiares. Su padre, militar, rompió a llorar cuándo ayudó a meter el ataúd de su hijo dentro del coche fúnebre. Otros allegados afirmaban que la madre, trabajadora de una fábrica de Hero, «está muerta en vida». Durante el funeral sus excompañeros de clase aseguraban, con una media sonrisa forzada, que Ferny «era un guaperas y las chicas estaban por él porque siempre vestía muy bien».

Los cuatro heridos se encuentran estables

El resto de heridos de la pandilla: Alberto, Fran, José y Pedro José, siguen ingresados en el Hospital Virgen de la Arrixaca con policontusiones y traumatismos, pero estables, según fuentes del hospital.