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Johnny, el devoto religioso que traficaba con mujeres y abusaba de ellas en Murcia

La investigación se inició en 2016
Inmueble de Johnny en el momento del registro | Policía Nacional

 

El perfil de Facebook de Johnny llamaba la atención porque está lleno de mensajes religiosos. Pero todos ellos contrastan con la condena que ha dictaminado la Audiencia Provincial de Murcia por el delito de violación y haberlo grabado en el teléfono, donde aparece jactándose de sus acciones.

Hace tres años se inició una investigación para frenar a un grupo de personas que se dedicaban a la trata de blancas nicaragüenses, con el fin de llevar a cabo su explotación sexual en España.

Así, en abril de 2016, daban permiso a los agentes para poder acceder a dos viviendas de Murcia, una en Cartagena y el otro en la capital. El piso de Murcia era el piso de Johnny.

Los investigadores tenían realizada la disección de un grupo de 15 personas, de las cuales cuatro eran hombres y once eran mujeres. Eran naturales de Guinea, Bélgica, Marruecos, Bolivia, España y Nicaragua.

Tras las primeras investigaciones, supieron que dos hermanas nicaragüenses colaboraban con la banda. Buscaban a mujeres con cargas y sin dinero, para ofrecerles trabajos de cuidadoras de personas mayores o de niñeras en España.

Las mujeres que accedían, tenían que afrontar una deuda inicial de 3.500 euros, pues les explicaban que era el coste del viajes en avión hasta Barcelona y el posterior viaje en autobús hasta Murcia, lugar en el que se hallaba el trabajo prometido.

A raíz de los engaños, las traían a Murcia, donde eran obligadas a trabajar en la prostitución. Algunas quedaban embarazadas y fueron sometidas a abortos ilegales.

El disco duro de Johnny

Según la Audiencia Provincial: «Se dedica a traer a chicas desde Nicaragua, más de 100 interesadas en el trabajo doméstico en España, dado su estado de penuria económica, a las que les busca trabajo y domicilio, anticipando para su traslado el dinero necesaqrio que luego le tenían que devolver con sus intereses y desplegando sobre las mismas un control enefectivo, a través de la retirada de su pasaporte y amenazándola con publicitar a través de redes sociales grabaciones no consentidas de encuentros sexuales que habría tenido con ellas».

En su disco duro, mediante el registro policial, se encontró un disco duro, en cuyo interior habían 45 carpetas con nombres de mujeres nicaragüenses y agresiones sexuales sobre ellas documentadas en formato audiovisual.

A raíz del visionado de las grabaciones del disco duro, se intruyeron dobles diligencias contra Johnny. Por una parte por pertenencia a una organización criminal investigada por trata de mujeres inmkigrantes. Por otro lado, por las presuntas violaciones de las mujeres.