URGENTE

⚫️Muere el hermano de 5 años de la niña de 8 fallecida, arrollados por un bus en Estella

LUTO EN EL PERIODISMO

⚫️ Muere Alicia Gómez Montano, exdirectora de 'Informe semanal'

Vida extraterrestre: la molécula tóxica y pestilente que confirma esta hipótesis

La fosfina o fosfano, una sustancia maloliente, es un perfecto candidato para señalizar la presencia de vida en exoplanetas rocosos
La vida extraterrestre sería confirmada en caso de encontrar fosfina en el espacio | NASA

La existencia de vida extraterrestre siempre ha sido uno de los misterios más grandes que persigue, aún hoy en día, la humanidad. Hasta donde llega nuestro conocimiento, somos los únicos seres vivos en el universo. Pero las posibilidades ahí fuera son tan enormes, que no cabe duda que es posible que exista vida en el espacio.

Nuevos hallazgos sobre esta materia e hipótesis de vida extraterrestre han salido a la luz. Según un nuevo estudio publicado en la revista ‘Astrobiology’, realizado por investigadores del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (EEUU), la fosfina podría ser una huella clara de la presencia de vida extraterrestre.

Este gas, la fosfina, es un gas incoloro, inflamable, que arde a solo 38º y cuyo olor recuerda al ajo. Es producido por algunas bacterias anaeróbicas, que viven en ausencia de oxígeno, cuando degradan materia orgánica, pero quizás su característica más importante es que es extremadamente tóxico, especialmente para seres vivos aeróbicos (que respiran oxígeno).

La presencia de este gas en la atmósfera de un mundo rocoso solo puede ser explicada por la actividad de microorganismos anaeróbicos, por lo cual, la presencia de esta molécula es un bioindicador, una huella química de la presencia de vida.

 

En busca de vida

«Aquí en la Tierra, el oxígeno es un biomarcador excelente», ha dicho en un comunicado Clara Sousa-Silva, científica del MIT y directora de la investigación. «Pero otras cosas, aparte de la vida, crean el oxígeno. Por eso, es importante tener en cuenta otras moléculas más extrañas que quizás no son tan abundantes, pero que, si las encuentras, solo tienen una explicación». A ser posible, la vida extraterrestre.

Actualmente, el telescopio TESS, de la NASA, está buscando exoplanetas y el telescopio Cheops, recientemente lanzado por la ESA, ayudará a medir su masa. Pero a partir del lanzamiento del telescopio James Webb, y de la entrada en funcionamiento de los próximos telescopios gigantes terrestres, como el ‘Extremely Large Telescope’, o futuros observatorios espaciales, los científicos se dedicarán febrilmente a analizar las atmósferas de los exoplanetas.

De este modo, caracterizarán cientos de ellos, aprenderán sobre su naturaleza y diversidad e identificarán en cuáles podría haber vida tal y como la conocemos. Por ese motivo, Sousa-Silva y compañía llevan años tratando de averiguar cuáles serán las huellas que se podrán buscar. Por el momento, han identificado más de 16.000 candidatos, como la fosfina, siendo esta una sólida marca de la existencia de vida extraterrestre.

 

En los años setenta, la sonda Voyager encontró fosfina en Saturno y Júpiter | NASA

¿Fosfina en Saturno y Júpiter?

En los setenta, las sondas Voyager descubrieron fosfina o fosfano en la atmósferas de Júpiter y Saturno, proveniente de gigantescas tormentas. Por entonces, Sousa-Silva se puso a trabajar en la huella espectral de esta molécula, algo así como la ‘sombra’ que dejaría cuando dentro de una atmósfera filtrase la luz de una estrella. Más tarde, se decidió a estudiar en profundidad sus propiedades químicas y a buscar todas las referencias bibliográficas sobre ella.

Para asegurarse de que esta molécula es un biomarcador, primero descartaron que no pudiera se producida por otros mecanismos distintos de la vida. Los resultados indicaron, finalmente, que el hallazgo de fosfina en un mundo rocoso solo podría ser explicado por la presencia de vida.

En opinión de la directora de la investigación, el estudio no es solo relevante por haber identificado un biomarcador fiable. Además, cree que todo el camino recorrido hasta aquí es útil para aprender a analizar otros candidatos a marcadores de vida. Todo apunta a que hará falta hacerlo: en cuestión de décadas se podría encontrar vida extraterrestre.