Éxito total por la prohibición de las estufas en terrazas en Rennes. ¿Y España?

Ante la crisis climática, la ciudad francesa de Rennes ha prohibido las estufas de gas. La medida, que podría ser controvertida, ha recibido nada más que elogios
Imagen de una estufa en una terraza de un bar
La emergencia climática va a modificar nuestra manera de vivir y de actuar | PixaBay

Rennes, la ciudad situada el noroeste de Francia, se ha convertido en la primera urbe en prohibir las estufas de gas en las terrazas de los bares y restaurantes para reducir la contaminación. La medida, que entró en vigor este miércoles 1 de enero, ha acabado siendo un éxito.

«Con el desafío ecológico ante nosotros, debemos ser ejemplares en el uso del espacio público», celebró el vicealcalde Marc Hervé. La decisión, que podría haber sido muy polémica, se ha recibido con una amplia mayoría, incluso en el sector de la restauración.

«Esto va a modificar algunas costumbres, pero no va a provocar una caída en el volumen de negocio. Además, los profesionales podrán ahorrarse el precio de la electricidad. No podemos meter un aparato de 2.000 vatios para calentar la calle», explica François de Pena, presidente del sindicato de restauración de Rennes.

 

¿Y en España?

Numerosos expertos comparten esta prohibición y juzgan que la medida debería ser asumida por lasciudades españolas para evitar las emisiones que calientan la atmósfera y como ejemplo de actuación en consonancia con la emergencia climática.

«Calentar un espacio abierto es, conceptualmente, un despropósito», explica Jordi Oliver, director ejecutivo de Inèdit Innovació. «Su prohibición aporta coherencia a las políticas públicas y tiene efectos educativos sobre la ciudadanía», explica. «Solamente cuatro bombonas de butano funcionando ocho horas al día producen tantas emisiones como las de un coche que recorra 350 km. Hagan cálculos», añade.

 

Imagen de una terraza con estufas
No tiene sentido ver bares y cafeterías vacíos en su interior mientras que las terrazas están llenas de gente | Twitter

Cambio cultural

«La decisión del Ayuntamiento de Rennes me parece fenomenal. Estamos equivocados si pensamos que la emergencia climática no va a modificar nuestra manera de vivir y de actuar», señala Andreu Escrivà, ecólogo y educador ambiental. «Además, prohibiendo las estufas en las terrazas, también combatimos el tabaquismo», explica. Si limitamos el consumo de energía en los coches, ¿por qué no hacemos lo mismo con bares y cafeterías?

No tiene sentido ver bares y cafeterías vacíos en su interior mientras que las terrazas están llenas de gente. En todo esto influye un cambio cultural, sobrevenido por los fumadores que, al serles prohibido fumar en el interior de los locales, lo hacen fuera y han arrastrado a amigos y acompañantes hasta la calle.

Josep Puig, exprofesor de energía en la UAB, apunta a Barcelona. «Una ciudad que dice combatir la crisis climática no debería permitir la combustión de butano para calentar espacios en la calle, como tampoco debería permitir comercios con las puertas abiertas y la calefacción a toda pastilla en el interior».



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