LUTO EN EL PERIODISMO

⚫️ Muere Alicia Gómez Montano, exdirectora de 'Informe semanal'

Todo lo que necesitas saber de Venus

Características y curiosidades: es el segundo planeta más cercano al Sol y el que más se parece a la Tierra, pero con una temperatura extremadamente alta
Venus es el planeta con una temperatura más elevada del Sistema Solar y el segundo más cercano al Sol | PixaBay

 

Venus es el segundo planeta más cercano al Sol de nuestro sistema solar después de Mercurio. Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor (o Afrodita para los griegos).

Al encontrarse tan cerca del Sol, Venus solo puede verse durante unas pocas horas desde la Tierra antes de la salida del Sol y justo unas horas después de la puesta. A pesar de ello, cuando Venus es más brillante puede ser visto durante el día, siendo uno de los tres únicos cuerpos celestes que pueden ser vistos de día a simple vista, además de la Luna y el Sol.

Venus es el segundo cuerpo más brillante del firmamento tras la Luna, por lo que seguramente ya se conocía de su existencia desde los tiempos prehistóricos. Es por este motivo, que también es conocido como la estrella de la mañana (lucero del alba), o estrella de la tarde (lucero vespertino).

Principales características

Venus es el planeta hermano de la Tierra. Esto se debe a que tienen un tamaño, una masa, una densidad y un volumen muy parecidos, aunque hay dos diferencias abismales entre ellos: la temperatura y la presión atmosférica.

La temperatura de su atmósfera es de 482 ºC, es por eso que Venus es nombrado también el planeta abrasador. Estas temperaturas tan extremas son causadas por los gases que forman su atmósfera, produciendo un gran efecto invernadero debido a su atmósfera tan pesada y densa.

Por otro lado, estas características de la atmósfera también causan que la presión sea muy elevada, unas 92 veces mayor que nuestro planeta. Esto hace que una persona normal no pudiera resistir ni un minuto en la superficie de este planeta.

Posee el día más largo del Sistema Solar, con una duración de 243 días terrestres, y que es más largo que su año natural, que dura unos 225 días. Además, tiene un movimiento de rotación dextrógiro, es decir, en el sentido de las manecillas del reloj, a diferencia de los otros planetas. Esta rotación diferente provoca que el sol salga por el oeste y se ponga por el este.

 

La atmósfera de Venus es tan densa y compacta, que la luz solar no llega a la superficie | Agencias
 

La atmósfera

Las altas temperaturas que llegan a registrarse en Venus son debido a la composición de su atmósfera. Los gases no pueden escaparse al espacio debido a que su atmósfera es densa y compacta, y al quedarse atrapados producen un calentamiento extremo sobre el planeta, reteniendo el calor del Sol. Es por este motivo que Venus es más caliente que Mercurio, el planeta más cercano al Sol.

La composición de su atmósfera está compuesta mayoritariamente por dióxido de carbono (CO2), llegando a representar el 97% de su composición. La corteza terrestre del planeta también está formada por este compuesto gaseoso, pero en forma de caliza. Solamente el 3% del restante de la atmósfera pertenece al nitrógeno. A diferencia de la Tierra, el agua es muy rara y escasa en Venus.

La densa atmósfera de este planeta provoca que los meteoritos se desintegren bruscamente en su descenso a la superficie, aunque los más grandes pueden llegar a impactar, originando un cráter si tienen suficiente energía.

 

Venus es el planeta más parecido a la Tierra con un tamaño, masa y volumen similar | PixaBay
 

Semejanzas con la Tierra

Manto interno

La similitud en tamaño y densidad entre Venus y la Tierra sugiere que los dos planetas comparten una estructura interna también parecida, formada por un núcleo, un manto y una corteza planetaria. Al igual que la Tierra, se especula que el núcleo es al menos parcialmente líquido.

La diferencia principal entre los dos planetas en cuanto a su estructura terrestre, es que Venus no dispone de placas tectónicas, seguramente debido a la sequedad del manto y de la superficie. Como consecuencia, la pérdida de calor en el planeta es escasa, evitando su enfriamiento y proporcionando una explicación viable sobre la carencia de un campo magnético, a diferencia de la Tierra que si que lo tiene.

 

Nubes

Las nubes de Venus también tienen una semejanza con la Tierra. Estas son capaces de originar nieblas y formar lluvia, aunque las gotas están formadas por otros elementos químicos. En este caso, las gotas son de ácido sulfúrico. Este ácido se evapora en la base de las nubes, a unos 50 km de altitud respecto la superficie del planeta, y se queda en la atmósfera.

La parte superior de las nubes es visible desde la Tierra y se puede observar cómo se extienden como una neblina de unos 70 o 80 km por encima de la superficie del planeta. Las variaciones que existen en el contenido de dióxido de azufre en la atmósfera, podrían indicar algún tipo de vulcanismo en el planeta.

 

Los científicos creen que Venus tubo tanta agua como la Tierra hace 715 millones de años | PixaBay
 

Curiosidades

La densa capa de nubes de Venus impide que la luz solar casi no alcance la superficie del planeta, reflejando al espacio la mayoría de la luz del Sol, mientras que la pequeña proporción de luz que consigue atravesar las nubes es absorbida directamente por la atmósfera.

Esto impide a la mayor parte de la luz del Sol que caliente la superficie, a pesar de estar más cercano al Sol que la Tierra, provocando que la superficie de Venus no se calienta ni se ilumina como era de esperar por la radiación que recibe. De hecho, en ausencia del efecto invernadero, la temperatura en la superficie de Venus podría ser similar a la de la Tierra.

La NASA ha postulado que Venus pudo tener un océano poco profundo, con tanta agua como la Tierra, que contribuyera a mantener condiciones propicias para la vida durante un máximo de 2.000 millones de años. Dependiendo de los parámetros suministrados a sus modelos, el agua líquida venusiana pudo terminar de evaporarse hace 715 millones de años. Hoy en día, toda el agua conocida en Venus está en forma de una pequeña cantidad de vapor atmosférico.