Plutón: todo lo que debes saber del 'planeta enano'

Características y curiosidades del planeta de la discordia. Sigue siendo un misterio para la ciencia ya que su distancia tan lejana al Sol dificulta su conocimiento
Plutón no es considerado actualmente un planeta, pero previamente al 2006 si que estaba catalogado como tal | NASA

 

Durante muchos años el Sistema Solar estaba formado por 9 planetas en total, y dentro de este grupo el más lejano de todos era Plutón. Pero después de 75 años, en 2006 dejó de ser un planeta para ser considerado un planeta enano.

Esta nueva clasificación cambió los esquemas sobre nuestra ordenación del espacio. Aun así, el planeta enano Plutón sigue siendo un cuerpo espacial importante y muy curioso dentro del Sistema Solar.

 

Principales características

Su nombre proviene del dios mitológico romano Plutón y, concretamente, tarda casi 248 años en dar una vuelta completa al Sol. Durante esta trayectoria, Plutón llega a entrar dentro de la órbita de Neptuno, su vecino más próximo. A pesar de que el planeta se introduce en la órbita del otro, no hay posibilidad de colisión. Su tiempo de rotación es de 6,39 días terrestres, y al igual que Urano, Plutón gira con una inclinación de costado.

Cuando se descubrió, en 1930, fue considerado el noveno planeta y el más pequeño del Sistema Solar. Plutón siempre fue objeto de controversia, y durante muchos años se creyó que era un satélite de Neptuno, que había dejado de serlo con el tiempo.

Al ser un cuerpo muy lejano al Sol, Plutón tiene un brillo muy débil y hace que sea difícil obtener resultados e informes. Pero el aumento y desarrollo de la tecnología de los últimos tiempos está ayudando a hacer grandes avances sobre su conocimiento. Un caso de estos avances es que recientemente se ha descubierto que presenta cinco lunas.

 

Plutón, formado por rocas y hielo, tiene una temperatura que llega a los -198 ºC | NASA

Estructura

La atmósfera de Plutón es extremadamente tenue, formado por nitrógeno (98%), metano y monóxido de carbono, que se congela y colapsa sobre su superficie a medida que el planeta se aleja del Sol. Estos gases ejercen poca presión sobre la superficie del planeta, siendo esta 100.000 veces más débil que la de la Tierra.

Se calcula que las temperaturas en este planeta enano llegan por debajo -198 ºC. Al tener una órbita tan peculiar, las temperaturas en el planeta tienen un rango de variación bastante grande a lo largo de su año natural.

A diferencia de los últimos planetas del Sistema Solar, como Urano, Neptuno o Saturno, Plutón es muy rocoso. Eso es debido, seguramente, a las bajas temperaturas que hacen que las rocas de este planeta enano se mezclen con hielo de agua o metano.

 

Caronte, de todas las lunas del Sistema Solar, este satélite es el más grande en comparación con su planeta, Plutón | NASA

Satélites

Al inicio se creía que Plutón no tenía satélites, pero fue en 1978 que se encontró su primera luna, Caronte. De todas las lunas del Sistema Solar, este satélite es el más grande en comparación con su planeta. Es decir, ninguna otra luna es de un tamaño tan próximo al del planeta que orbita.

Esta peculiaridad hace que el centro de sus órbitas no esté dentro de Plutón, como ocurre en el resto de planetas, sino que no está situado en ninguno de ellos. Con el tiempo, la gravedad ha frenado las rotaciones de Caronte y Plutón por lo que ahora presentan siempre la misma cara el uno al otro.

Un caso también curioso y único se encuentra con los satélites Nix e Hidra, cuando se descubrió que estas lunas no rotan sobre sus ejes, sino que lo hacen de una manera caótica al mismo tiempo que orbitan alrededor de Plutón y Caronte.

 

Plutón, de color amarillento, es más pequeño que la Luna, situada arriba a la derecha | PixaBay

Polémica plutónica

El reputado astrónomo estadounidense Percival Lowell predijo la existencia del Planeta X más allá de la órbita de Neptuno, pero murió sin encontrarlo. Años después, el 18 de febrero de 1930, un joven astrónomo llamado Clyde Tombaugh advirtió un punto luminoso en la región espacial vaticinada, que, al contrario que las estrellas, cambiaba de posición al comparar las placas fotográficas tomadas en distintos días. Tombaugh había descubierto el noveno planeta del sistema solar.

No obstante, su estatus planetario tardó poco en cuestionarse. En los años noventa los astrónomos empezaron a hallar otros cuerpos celestes orbitando en la misma región del espacio que Plutón y constataron la existencia predicha del cinturón de Kuiper, un disco circunestelar repleto de objetos transneptunianos que hoy en día se cree que alberga cientos de miles de rocas heladas de más de 100 kilómetros de ancho y más de un billón de cometas.

Sin embargo, el cuerpo celeste que desató la discordia fue Eris, descubierto en 2005 en el cinturón de Kuiper. Con un tamaño similar a Plutón, fue presentado como el décimo planeta, pero pronto surgió la duda en la comunidad científica¿debían ampliar la lista de planetas del sistema solar o eliminar a Plutón?

En 2006, la Unión Astronómica Internacional se inclinó por la segunda opción tras redefinir el concepto de planeta según tres criterios: primero, debe orbitar el Sol; segundo, debe ser suficientemente masivo como para que su propia gravedad le confiera una forma esférica, y tercero, su fuerza gravitatoria debe ser tal que despeje el entorno de su órbita de otros cuerpos celestes.

Al no cumplir con el último requisito, Plutón, Eris y otros fueron incluidos dentro de una nueva categoría, la de los planetas enanos.