Planeta Júpiter: todo lo que debes saber

Características y curiosidades del planeta más brillante, más antiguo y más grande del Sistema Solar, con un tamaño que llega a ser 1.317 veces mayor al de la Tierra
Júpiter es el planeta más grande, antiguo y brillante del Sistema Solar | PixaBay

 

Júpiter es el quinto planeta del Sistema Solar contando desde el Sol, el más grande de todos, el más brillante y el más antiguo. Saturno, el segundo planeta más grande, se queda pequeño al lado de Júpiter, ya que es tres veces mayor, y unas 1.317 veces a la Tierra. También destaca que es el más antiguo, incluso más que el Sol.

Su nombre proviene del dios romano Júpiter (Zeus en la mitología griega). Es uno de los cinco planetas que se puede ver bien desde la Tierra, y es el primero de los conocidos planetas gigantes gaseosos, junto a Saturno, Urano y Neptuno.

A pesar de su tamaño, el planeta es conocido por una enorme información meteorológica, como la Gran Mancha Roja, fácilmente visible desde la Tierra a través de un telescopio. Su atmosfera está permanentemente cubierta de nubes que muestran muchas turbulencias.

 

Júpiter es unas 1.317 veces más grande que la Tierra | PixaBay

Características principales

Júpiter pertenece al grupo de los planetas exteriores. Tarda 11 años y 314 días (casi dos años) en dar una vuelta al Sol, mientras que su movimiento completo de rotación dura tan solo 9h y 55 minutos, lo cual le convierte en el más rápido de todos.

A diferencia de los planetas rocosos, como la Tierra o Marte, los planetas gaseosos no presentan una clara distinción entre la superficie del planeta y la atmósfera. Esto se debe a que los gases atmosféricos se van transformando en líquidos lentamente.

En este sentido, Júpiter está formado internamente por hidrógeno, helio y argón. El hidrógeno llega a comprimirse de tal manera que se transforma en un líquido con carácter metálico. Por debajo de este proceso se encuentra el núcleo rocoso formado principalmente por materiales helados y más densos.

Al ser un planeta gaseoso, su masa no es tan pesada como la de un planeta rocoso si tuviera el tamaño de Júpiter. El gigante del Sistema Solar, siendo más de 1.300 veces mayor que la Tierra en tamaño, solamente pesa 318 veces nuestro planeta.

 

La Gran Mancha Roja de Júpiter es un anticiclón con un tamaño de más de dos veces la Tierra | NASA

Atmósfera

La atmósfera del planeta gigante está formada por un 87% de hidrógeno y un 13% de helio, con otros elementos con mucha menor concentración, como el metano, vapor de agua, amoníaco o sulfuro de hidrógeno.

Lo que destaca de su atmósfera son los diferentes cinturones de distintos colores, unos oscuros y los otros claros, alineados en la dirección de los paralelos. Estas bandas limitan un sistema de corrientes de viento alternantes de gran intensidad, llegando a alcanzar los 500 km/h.

Pero si una cosa destaca por encima de las otras en Júpiter es la Gran Mancha Roja. Esta protuberancia en su atmósfera es enorme, llegando a ser aproximadamente unas dos veces y media el tamaño de la Tierra.

Esta mancha es un anticiclón muy estable que perdura con el tiempo. En los bordes, los vientos llegan a una velocidad cercana a los 400 km/h. Las tonalidades de la mancha van variando, siendo a veces de un color rojo fuerte, y en otras ocasiones palidece.

 

Europa, el satélite más importante de Júpiter, se cree que contiene océanos líquidos de agua e incluso presencia de vida | NASA

Satélites

Hasta hace poco, Júpiter, a parte de ser el más grande, el más antiguo y el más brillante, también era el que tenía más satélites, 79 en total. Pero Saturno le ha quitado el puesto tras el descubrimiento de unas recientes lunas pasando a tener un total de 82, y dejando a Júpiter en segunda posición en este aspecto.

Los principales satélites son 4, donde el más interno, nombrado Ío, es un mundo volcánico. Europa, el siguiente más próximo, es un mundo helado el cual se cree que contiene océanos líquidos de agua e incluso presencia de vida.

Después le sigue Ganímedes, siendo el satélite más grande de todo el Sistema Solar y formado por hielo y roca. Y finalmente Calisto, que presenta una gran cantidad de cráteres producidos por una infinidad de impactos.

 

Sistema de anillos

En este sentido, Júpiter tampoco gana la batalla, ya que su vecino Saturno es claramente el rey de los anillos en nuestro Sistema Solar. Aun así, Júpiter posee un tenue sistema de anillos formado por tres segmentos y descubiertos en 1979 por la sonda Voyager 1.

Los anillos están formados por polvo en vez de hielo, como si pasa en Saturno. El material del anillo principal se ve arrastrado poco a poco hacia Júpiter gracias a su fuerte gravedad. A su vez, se va reponiendo por los impactos sobre los satélites Adrastea y Metis, dos de los satélites de Júpiter que se encuentran en la órbita que el anillo principal.

 

Los cinturones en Júpiter limitan sistemas de corrientes de viento que pueden alcanzar los 500 km/h | NASA

Curiosidades

Debido a su gran masa, Júpiter es capaz de perturbar las regiones cometarias atrayendo la mayoría de los cometas que caen sobre el Sistema Solar interior, provocando colisiones a menudo con el planeta.

Una de las colisiones que mayor impacto causó fue el cometa SL9 en julio de 1994. El cometa, a medida que se acercó a Júpiter, se disgregó con numerosos fragmentos, mostrando la formación de impresionantes bolas de fuego entrando a su atmósfera. Los restos del fuerte impacto dejó unas nubes negras durante semanas que se propagaron como ondas de choque.

Por otro lado, Júpiter cada año se hace más pequeño. Esto se debe a que irradia más calor de la que recibe del Sol. Esta diferencia de calor desencadena una contracción, un encogimiento del planeta. De este modo, Júpiter cada año se encoge 2 cm. Es por eso que, después de su formación, Júpiter era mucho más caliente y con un diámetro casi el doble del actual.