Adiós al gran glaciar de las Dolomitas: en 25 años desaparecerá

Un estudio afirma que en un cuarto de siglo ya no existirá el mayor glacial de esta cadena montañosa, en el pico de la Marmolada, a causa del cambio climático
Imagen del estado actual del glaciar de las Dolomitas | EFE

 

Las noticias sobre el cambio climático son cada vez más alarmantes y cada día conocemos nuevos datos de las fatales consecuencias que tendrá esta situación si no le ponemos freno pronto. En este sentido, un reciente estudio afirma que en 25 años, o como máximo 30, el mayor glacial de las Dolomitas, en el pico de la Marmolada (noreste de Italia), desaparecerá a causa del cambio climático y calentamiento global.

Así lo concluye este estudio llevado a cabo por el Instituto de las Ciencias Marinas del Consejo Nacional para las Investigaciones de Italia (CNR) con la colaboración de varias universidades, que detalla que este glacial, ubicado a más de 3.000 metros de altura en los Alpes orientales, ya ha perdido un 30% de su volumen y un 22% de su extensión entre 2004 y 2015.

Cambio de aspecto en los últimos años

Antiguamente, este glaciar era compacto y se trataba de una masa glacial «única», pero a lo largo de los últimos años el deshielo ha provocado que se fragmente y divida más, cosa que, junto al hecho de que el terreno es muy irregular, ha provocado que la masa de hielo pierda su uniformidad. 

De este modo, si sigue el mismo ritmo de deshielo, en unos 25 años solo quedarán clapas de hielo y de nieve, pero el glaciar ya habrá desaparecido. No obstante, el estudio apunta a la posibilidad de que, si la previsión de subida de temperaturas en los próximos años se cumple, esta desaparición tendría lugar antes de lo previsto. «El glaciar está ya en total desequilibrio y su destino parece en cualquier caso marcado», explica el científico del CNR, Renato Colucci.

Situación preocupante de los glaciares en Italia

El de la Marmolada no es el único glaciar que preocupa en Italia. El pasado septiembre comenzó a deslizarse el frontal del glaciar de Planpincieux, en el pico Mont Blanc de los Alpes, poniendo en alerta a las poblaciones del valle de Courmayeur. En noviembre, el descenso de las temperaturas hizo que la masa de hielo que se deslizaba colina abajo se asentara, por lo que se decidió reabrir las carreteras que pasan por esa montaña.