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Las colillas de tabaco, el residuo olvidado más contaminante

7 de cada 10 cigarrillos que se consumen, acaban en la naturaleza y la mayoría llegan al mar por el alcantarillado
6 billones de cigarrillos se consumen al año en todo el mundo | Archivo

 

El consumo de tabaco está extendido por todo el mundo, se conocen los efectos nocivos en la salud y se predica en campañas de concienciación y en subida de impuestos la recomendación de no fumar. Aun así pocas campañas se recuerdan de motivar al consumidor de tabaco que tire el cigarrillo apagado en una papelera.

Es paradójico que uno de los residuos más contaminantes del planeta, el filtro del cigarrillo, no esté regulado por los gobiernos o que al menos se sustituya por algún material más biodegradable, y en España se apruebe para el 2020 la desaparición de los utensilios de plástico de un uso como una pajita de bebida.

Muchos celebran esta iniciativa tomada por el congreso este abril pasado, pero no atiende al problema real que las colillas contaminan más los océanos que las pajitas de plástico. La cadena norteamericana NBC anuncia en un estudio suyo que los restos del tabaco son el peor residuo contaminante producido por el hombre, por delante de envases de plástico, detergentes, etc.

 

La colilla es un residuo sin valor económico

El tabaco es una de las mayores drogas legales que se consumen el mundo, junto al alcohol, pero las botellas de cristal se pueden reutilizar y no interesa reciclar las colillas. Se consume el cigarro y se tira la colilla humeante con total tranquilidad e impunidad.

En una ciudad costera como Barcelona o Valencia, se van acumulando en los bordes de las calles o en las macetas urbanas de arbustos hasta que llueve y la corriente de agua los desguaza al alcantarillado, hacia la depuradora o el mar. Según SEO/Birdlife, «de los 6 billones de cigarrillos que se fuman en todo el mundo cada año, 4,5 billones terminan depositados en la naturaleza, como espacios naturales protegidos».

El tema está que el material del que se fabrican estos filtros es acetato de celulosa y es un derivado del plástico que está condenado a ser desechado, eliminándolo mediante la combustión porque no tiene un tratamiento que aporte motivación económica a las empresas que se dedican a esto.

El acetato de celulosa es muy contaminante| ACN

 

El filtro necesita 10 años para descomponerse y consume agua

La cadena estadunidense revela que «desde 1986, el residuo de los cigarillos ha sido el elemento más recolectado de las playas, con alrededor de 60 millones de filtros encontrados en 32 años». E impresiona más saber que este pequeño residuo chupa a razón de 5 litros de agua por año y contamina otros 50 litros potables antes que se disuelva.

Si alguien quiere terminar con los filtros, únase a ‘Cigarette Butt Pollution Project’, la campaña que quiere eliminarlos en los espacios naturales. La plataforma ofrece colaborar con gobiernos y organizaciones para reducir la contaminación de las colillas. Quizás le anime cuando lea su lema publicitario: «Los desperdicios de cigarrillos han contaminado nuestras playas, parques y comunidades el tiempo suficiente. ¡Es hora de actuar!»