El lagarto fue el primer animal que cuidó de sus crías

El origen de la conducta para la evolución del mundo animal y de los humanos, ha sido encontrada en un fósil descubierto en Canadá
La escena fosilizada muestra un vertebrado adulto que envuelve con su cola una cría, en un gesto de protegerla. | Pixabay

 

En un fósil descubierto en la isla de Cabo Bretón, en la costa este de Canadá, hace más de 300 millones de años, un animal con similitudes a las de un lagarto actual, protegía a sus crías después de nacer. El hallazgo fue presentado en la revista Nature Ecology & Evolution y aporta la prueba más antigua de cuidado parental.

En el fósil se aprecian dos animales de apariencia similar. La cría se encuentra bajo la pelvis del adulto, que la rodea con su cola, como para protegerla. Se encontraban en un tronco de árbol aparentemente hueco. Los autores del descubrimiento, de la Univesidad Carleton en Ottawa (Canadá), interpretan que el tronco les sirvió de guarida durante el tiempo que el animal adulto cuidó de la cría.

El hallazgo adelanta en 40 millones de años la conducta parental

El fósil corresponde a una especie hasta ahora desconocida que sus descubridores han denominado Dendromaia unamakiensis. Este nuevo hallazgo, adelanta 40 millones de años el origen del cuidado parental. Es el primer caso conocido de cuidado parental en la historia de la vida, ya que pasaron cientos de millones de años desde la aparición de los animales hasta la evolución de esta conducta de cuidado de las crías. Aún hoy, la gran mayoría de invertebrados se limitan a producir un gran número de crías y abandonarlas sin ninguna preocupación.

 

En los fósiles se detectan dos animales juntos donde uno cuida al otro | Universidad de Carleton

 

Hasta ahora, la prueba más antigua de cuidado parental se remontaba a unos 270 millones de años y correspondía a otro animal parecido a un lagarto de la especie Heleosaurus scholtzi. Sin embargo, la escasez de fósiles de esta antigüedad, ha impedido datar con precisión el origen de la conducta de cuidado parental. Sin estas conductas no hubieran evolucionado los mamíferos, ni hubiera aparecido el género humano.

La cabeza del fósil de la cría, indica que se trata de un varanópido de unos 30 a 40 centímetros de longitud, una familia hoy extinguida, pero que era de aspecto similar a los grandes lagartos actuales como el de Komodo.